Eres ciclista y lo sabes. Y a veces hacemos cosas que no debemos, y lo sabemos. ¿Qué no hacer cuando eres ciclista? Hoy, un poco de autocrítica de la sana para ver si nuestro comportamiento sobre las dos ruedas es mejorable. La Ley de Tráfico contiene un reglamento que rige el tránsito de bicicletas por la vía pública y que normalmente ni nos hemos leído ni nos vamos a leer. Si quieres echarle un vistazo en forma más amigable, puedes verlo aquí. Pero no voy a entrar en la parte normativa porque estos temas acaban aburriendo a las ovejas y no estamos aquí para eso. Vamos a quedarnos con que tenemos que ser conscientes de que el ciclista es un ocupante más de la carretera y que, como tal, tiene que cumplir una serie de normas. A efectos legales, la bicicleta es un vehículo más, con las mismas obligaciones que un coche o que una moto, aunque dando pedales.

Voy a repasar algún tipo de comportamientos que nos deben hacer, por lo menos, pensar un poco sobre qué no hacer cuando eres ciclista. Y si te animas y nos cuentas alguno más y lo compartes con el resto de ciclistas, pues mejor que mejor.

1.  Saltarte un semáforo rojo con un par

A ver qué nos dice el reglamento al respecto. Deberemos parar ante una señal luminosa como la luz roja del semáforo o la luz amarilla no intermitente, salvo que el ciclista se encuentre tan cerca del lugar de detención que no pueda parar, antes del semáforo, de forma segura. Y siempre pararemos ante una señal horizontal de detención obligatoria o stop. O Ante una señal vertical de ceda el paso si vinieran otros vehículos por una vía preferente.

Ésta es la teoría que todos sabemos. Ahora viene la práctica, que es la de no viene nadie, yo sigo dando pedales y me voy saltando todas las señales que me van apareciendo como si estuviera en un videojuego: semáforos rojos, pasos de cebra, stops y porque no me ponen alguna otra señal, que me la como con patatas. Si yo lo entiendo, si sé que cuando vas con el plato puesto a una cierta velocidad, parar de golpe, fastidia. Pero piensa que eres muy vulnerable cuando vas en bici y te embiste un coche, y que el que tiene todas las papeletas de perder eres tú como ciclista.

semaforo rojo

Prohibido saltarse semáforos en rojo y cualquier tipo de señal

Y si todas estas razones no te valen, aquí viene la parte económica que también duele y que son 200 eurazos del ala. La vista gorda de la Policía Municipal ante las infracciones de los ciclistas se ha acabado, por lo menos de un tiempo a esta parte en Madrid. Como te vean, estás muerto, porque no hay ciclista que pillen que no se le meta una multa. ¿A que no te gustaría tener una de éstas?

Multa

La gracia de saltarse un semáforo rojo en bici en Madrid se llama 200€

2. Ir escuchando las canciones que te motivan pedaleando con un par de… auriculares

En este punto si estás habituado a salir en bici me imagino que habrás visto de todo porque los ciclistas estamos hechos de una pasta especial. Queda terminantemente prohibido andar en bici utilizando auriculares conectados a receptores o reproductores de sonido, así como el uso del teléfono móvil. Como también imaginarás, también nos pueden someter a un test de alcoholemia en cualquier momento, así que intenta no reventar el alcoholímetro superando la tasa máxima de alcoholemia permitida (0.5 g/l de alcohol en sangre o de alcohol en aire espirado superior a 0.25 miligramos por litro). Ojo con esas cañitas de fin de ruta, que alguno vuelve haciendo eses por la carretera, y aunque estés cerca de tu casa, tus reflejos no son los mismos que cuando ibas cargado de isotónicos.

auriculares

¡¡Nada de auriculares, nada de móviles y ojo con las cañas!!

3. No perdamos las buenas costumbres y la educación entre ciclistas, ¡¡saluda!!

Qué menos que esa camaradería típica entre colegas de bici, ¿no? Si te encuentras a otro ciclista, salúdalo y no hagas como que vas mirando hacia el infinito y nada puede desviar tu mirada de la carretera. Hombre, si vas acoplado y enchufado en ese momento y no puedes mover ni una pestaña porque se te van los vatios de potencia, pues se entiende. Pero hablo de las buenas costumbres cuando vas en grupo y te cruzas con otros colegas que en ese momento no están disputando la etapa de su vida. Siempre he sido motera y la señal de “uves” o ráfagas al cruzarse con otro motero son santas para nosotros, así que yendo en bici un saludito no cuesta nada.

saludar

Y luego ya, si cuando ves a un ciclista parado en la cuneta le preguntas eso de ¿todo bien? ¿te falta algo? ¿necesitas ayuda?, entonces es para ponerte un 10 en comportamiento deportivo. Reconozco que las mujeres no somos grandes mecánicas de bicis, pero si hay que pararse a ayudar en lo que se pueda, pues se para, por lo menos para dejar alguna cámara o lo que sea necesario, que a mí me han ayudado siempre que he tenido cualquier problema.

4. Invadir el sentido contrario en los carriles ciclistas

Ojo con este punto porque empieza a ser un verdadero problema si sales en hora punta por el carril bici de una gran ciudad. En mi caso concreto, hablo del carril bici de la carretera de Colmenar, la M607, que llega hasta Soto del Real en Madrid. A mí me gusta salir bien pronto por la mañana, soy de madrugar mucho, así que de salida no tengo ningún problema. Pero si haces una ruta larga y vuelves a partir de las 12:00 de la mañana, la densidad de ciclistas aumenta y las imprudencias que se cometen también. Hay que respetar siempre los dos carriles. No llevamos un camión de 10 ejes, llevamos una bici de dos ruedas y cabemos en nuestro carril. ¿Por qué hay que meterse en el carril contrario? El hecho de ir en grupetas grandes no nos autoriza a tomar control de los dos sentidos. En rectas enormes puede que controlemos bien la visión, pero hay muchos túneles y curvas ciegas en las que si alguien entra pasado, se come al que viene de frente.

Y no es el primero ni el último accidente que hemos visto aquí. Por eso, mi consejo es que te ciñas a tu sentido y si tienes que frenar para poder adelantar, te paras y esperas, y no pones en riesgo la vida del que viene en sentido contrario.

cruce

5. Hacerse un selfie mientras vas pedaleando, con otro par 🙁

De un tiempo a esta parte muchos profesionales han puesto de moda los selfies y las fotos dentro de la grupeta con la que pedalean. No deja de ser algo simpático para alguien a quien se le presupone un dominio de la bicicleta que le permite este tipo de cosas. Pero cuando lo haces tú, que no eres profesional, tienes que tener en cuenta que vas por carreteras abiertas al tráfico, con curvas, con baches, con gravilla, etc.

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Selfie entre profesionales: Nairo, Ventoso y Herrada

Si vas a hacerte un selfie en bici, al menos que sea en parado y controlando que no te arrolla un coche por detrás.

6. Ciclistas: prohibido tirar basura

Basura Ciclista

Afortunadamente es una tendencia que va en desuso y muy mal vista entre todos nosotros. Pero no deja de ser habitual el ver las cunetas llenas de los envoltorios de barritas energéticas, de geles, bolsas de plástico, papel aluminio, cámaras pinchadas, botes de espuma vacíos, etc. Los tiempos han cambiado y lo que antes podía parecer una acción completamente natural, como tirar un bidón vacío en la cuneta de cualquier carretera durante una competición ciclista, ahora se ve como un acto reprobable e incluso sancionable por la policía. Las grandes competiciones ciclistas son conscientes de este problema y ya han puesto medidas para predicar con el ejemplo. Si ellos que son profesionales pueden, ¿no vas a poder tú?

7. Salir sin mirar la previsión metereológica

Ya lo dice la película, Las bicicletas son para el verano. Pero nosotros nos empeñamos en salir en otoño, invierno y primavera, que para eso somos ciclistas. No hay nada peor que no haber mirado la previsión el día anterior y no salir con la ropa y la indumentaria adecuada, e incluso no vigilar el perfil que le hemos puesto a las ruedas. El viento y la lluvia son los peores compañeros de salida que podemos echarnos si no vamos preparados para lo que nos vamos a encontrar. Muchas veces sales y estás deseando volver de lo duro que es luchar contra las inclemencias. Y el viento, cuanto atiza fuerte, puede hacernos incluso tener que parar en una salida por peligro de salir volando con la bicicleta. Además, ten en cuenta que en días nublados y de lluvia los conductores tampoco te ven bien, por lo que el riesgo es doble. Conclusión: hay días en los que es mejor no salir en bici. Si eres triatleta, tienes la piscina y la calle para entrenar.

lluvia

Si se te ocurren más cosas que no se deben hacer como ciclistas, no dejes de compartirlas con nosotros.