Hoy os traemos otro ejemplo más de cómo el deporte se integra cada vez mejor dentro de la arquitectura y dentro de las forma de vida de muchas ciudades europeas. El estudio de arquitectura Peter Pichler, con sede en Milán, ha diseñado esta verdadera maravilla con la que ganó en 2017 un concurso internacional para diseñar una nueva torre residencial en Utrecht, Países Bajos. Bautizadas como Looping Towers, el edificio consta de dos torres entrelazadas de unos 260 apartamentos aproximadamente conectadas por una pista de atletismo. Además, cuenta con gimnasio y piscina en la azotea. La idea no está nada mal, quizá una curva interior un poco cerrada a la hora de hacer series, pero para un rodaje corto por la calle exterior sin salir de casa, la idea no está nada mal y seguro que a muchos de nosotros no nos importaría contar con algo así en nuestra comunidad. Se espera que la construcción esté terminada para 2020, así que en un par de años podremos saber la utilidad de integrar deporte y arquitectura en un mismo edificio.

No es la primera vez que vemos intentos por parte de arquitectos de integrar pistas de atletismo dentro de edificios. China ya lo demostró en 2014 al construir la primera pista en la azotea de una escuela de Tiantai (provincia de Zhejiang, al este del país). Para los arquitectos chinos era la mejor manera de disponer de instalaciones deportivas cuando el terreno escasea. El resultado es una pista de 200 metros de longitud a la que pueden acceder casi 2.000 alumnos y que cuenta con triple protección perimetral para la seguridad de todos los alumnos.

 

Pista de atletismo Tiantai 2

Foto: Yu Xu

 

En Londres, el edificio White Collar Factory tiene su propia pista de 150 metros en el tejado de la planta 14 a disposición de todos sus empleados. Antes de salir a correr hay que registrarse en la recepeción para obtener un pase y así poder salir a entrenar siempre en sentido de las agujas del reloj.

 

White collar factory

Foto: White collar factory