Puedes tener miedo de las bajadas de puertos, de los cruces, de los conductores borrachos o drogados al volante, de imprevistos en la carretera que terminan haciéndote ir al suelo, pero esto no es ni medio normal. Cuando Gianni Gobbo, de 55 años, y antiguo ciclista que llegó a correr con Gianni Bugno le transmitió a su hijo Lorenzo la pasión por el ciclismo, sabía bien cuáles podían ser los riesgos de este deporte, pero nunca pudo pensar en algo como lo ocurrido. Lorenzo Gobbo, nacido en 2002 es a sus 17 años una joven promesa de la selección nacional juvenil italiana.

Campeonatos Europeos Sub-23

Lo que sucedió el viernes por la noche en el Vlaams Wielercentrum Eddy Merckx de Gante, Bélgica, donde se celebraban los Campeonatos Europeos Sub-23 y Junior, es algo que nadie pudo imaginar nunca. Lorenzo  Gobbo era el único italiano inscrito en el omnium, una especie de «triatlón» de la disciplina. En la primera prueba, la del scratch, mientras pedaleaba en línea recta, el ciclista de Monza cayó al suelo cuando se estaba preparando el sprint final. ¿El motivo? Un largo y afilado trozo de madera de la pista de pino saltó del suelo y fue disparado como una flecha a impactar en el costado de Lorenzo, deslizándose luego hacia el muslo izquierdo. «Vi algo que no quiero que nadie vea, me pareció haber acabado de repente en una película de terror», explicó el padre de Lorenzo, presente en la carrera. Lorenzo, que nunca perdió el conocimiento, intentó sentarse antes de desmayarse. La asistencia médico llegó al instante: cortaron con una cizalla el trozo de madera para permitir que el joven ciclista pudiera tumbarse en la camilla, le retiraron los fragmentos externos y los internos no se tocaron para evitar una hemorragia masiva.

Lorenzo fue trasladado al Hospital Jan Palfijn, donde, después de tres horas de intervención muy delicada, fue ingresado en la unidad de cuidados intensivos. A Lorenzo tuvieron que practicarle 200 puntos de sutura y a pesar de los dolores, los médicos aseguraron que no había que temer por su vida.

Lorenzo Gobbo

Foto: Facebook // Pedale Senaghese

La pista de Gante, que lleva el nombre del mítico Eddy Merckx, fue reconstruida y cubierta en 2006 y es centro de una gran actividad ciclista, de ahí el probable desgaste de la pista que tendrá que ser investigado. La hipótesis es que el pedal de la bicicleta impactó sobre un trozo de madera de la pista, levantándolo. Frank Glorieux, director de la carrera, llegó a decir que «no es un hecho excepcional», pero explica que normalmente sólo se desprenden pequeñas astillas. El Merckx fue elegido en lugar del Kupke, donde se celebran los famosos Seis Días de Gante, porque este último no es lo suficientemente largo.

Esperemos que Lorenzo Gobbo, ciclista del Pedale Senaghese, se recupere pronto y pueda retomar el ciclismo lo antes posible.