Pablo Fernández es un emprendedor de éxito con alma de tiburón. Acaba de batir el récord mundial Guinness de los 100 kilómetros nadando en solitario más rápidos de la historia: 12 horas, 21 minutos y 14 segundos. El récord se produjo el pasado 30 de julio en las costas de Florida, comenzando a las 7h de la mañana y terminando a las 19 horas y 21 minutos. Esta nueva gesta ha sido bautizada por el presidente de la WOWSA (Asociación Mundial de Aguas Abiertas) como Swim of the Century, el «Nado del Siglo».

Solo 10 personas hasta ahora han nadado más de 100 kilómetros en solitario en aguas abiertas, y nadie lo había hecho a la velocidad que lo ha hecho el madrileño Pablo Fernández, superando así la anterior marca establecida por Diana Nyad en 1979. Una distancia, además, que ha cubierto sin protección contra tiburones, sin neopreno ni aletas.

Saliendo a unas 9 millas de Jupiter, ciudad costera de Florida poco después de que saliera el sol, Pablo empezó su particular cruzada contra el mar hacia el norte en pleno Océano Atlántico en paralelo a la corriente de Florida, la mayor fuerza de los océanos. Recordemos que a sus 39 años, Pablo no es un nadador cualquiera, sino un nadador veterano con experiencia en retos complicados. El 30 de diciembre de 2017 se convertía en el primer nadador en cruzar a nado desde Senegal hasta Gambia por el temido río Gambia, conocido en el misticismo africano como «la gran charca de cocodrilos». Nunca nadie lo había conseguido antes. Y ahora, vuelve a escribir una página en el libro Guinness tras 12 horas, 21 minutos y 14 terminando los 100 kilómetros a nado, todo ello tan sólo con la ayuda de unas gafas y un bañador, tal y como establecen las reglas de la Asociación Mundial de natación en Aguas Abiertas y Guinness World Records.

Pablo Fernández

Foto: Instagram // Pablo Fernández

Unas condiciones ideales para conseguir el récord

Su equipo de oceanografía realmente hizo un gran trabajo pronosticando el tiempo y el lugar de una corriente oceánica considerablemente rápida. Ubicado a cuatro horas de la costa este de Florida, en medio de la corriente del Golfo, Pablo Fernández también se vio ayudado por unas condiciones de agua superficial increíblemente suaves y tranquilas.

Y es que Pablo había conseguido reunir a un equipo experimentado con un objetivo en mente: nadar los 100 kms más rápidos de la historia en aguas abiertas. Pero como en cualquier prueba en aguas abiertas, toda la planificación puede ser en vano con vientos u olas inesperadas.

Pero el 30 de julio fue su día. «El océano es impredecible y eso es parte de la belleza de nuestro deporte», resumió Pablo tras terminar el reto. «Ayer tuvimos condiciones perfectas en la Corriente del Golfo y el equipo actuó como un reloj, con papeles claros, buena comunicación y un espíritu de equipo inquebrantable. Me siento realmente afortunado de haber formado parte de un gran trabajo de equipo. Todos estamos a merced de la fuerza del océano. Fue una experiencia única que nunca olvidaré».

Pablo Fernández

Foto: WOWSA

Un veterano nadador con alma solidaria

Como parte del reto, el emprendedor anunció la creación de una fundación para la protección de los océanos, en particular para eliminar los plásticos que están destrozando los ecosistemas marinos. Hasta la fecha, Pablo ha donado más de 30.000 euros a diferentes causas sociales a través de sus diferentes récords mundiales.

Pablo empezó de joven a competir en triatlón. Estudió Relaciones Internacionales en la Universidad Complutense y después se graduó en la escuela de negocios de la Universidad de Harvard. En EEUU vivió 10 años, trabajando en varios bancos y consultorías, y allí empezó su afición por la natación en aguas abiertas. Ha nadado desde San Francisco hasta Alcatraz, desde Cayo Vizcaíno hasta Miami y desde Nueva York hasta la isla de Manhattan. En 2016 Pablo, junto con su amigo Carlos, se convirtió en uno de los cofundadores de Clicars.com, una startup española líder de venta de coches online y que recientemente superó los 50M de facturación acumulada en apenas 3 años de vida. Junto a su socio, acordó que parte del dinero ganado lo donarían a fines solidarios, como ha vuelto a demostrar tras superar su nuevo reto, Swim of the Century. Un verdadero lujazo poder contar con deportistas y emprendedores de la talla de Pablo Fernández.