Nos metemos en la piel de Fran Acosta, corredor de ultra-trail que este año ha finalizado con éxito los 101km de Ronda. Una experiencia única que seguro que no olvidará jamás. Te invitamos a leer su emocionante crónica donde no sólo hay que leer sino también aprender.

15:40:16h para ser Cientounero en Ronda

DIA PREVIO

A partir de que recogiera el dorsal la tarde del viernes 8, ya empezaron los nervios; empiezas a empaparte del ambiente de La Legión, saludas a decenas de conocidos y empiezas a visualizar el momento de la salida (cosa que ya venía haciendo días atrás). Todo ello hacía que ese nudo en el estómago se acentuara cada vez más; aunque me sentía confiado, había entrenado durante los últimos 6 meses y llegaba con una carga de 800km en las piernas, por lo que si no pasaba nada raro, sabía que llegar…llegaba. Lo único que me preocupaba era el calor (se esperaban mas de 39ºC) y aún no tenía claro como iba a gestionarla para minimizar la deshidratación.

Sobre las 21:00 fuimos a la cena de la pasta, que se celebraba en la Alameda del Tajo, y allí, entre risas nerviosas y anécdotas de cada cual, cenamos alegremente intentando marcar una estrategia para el día siguiente y….a dormir!!

LA CARRERA

Las 07:00… es la tercera vez que miro el reloj, llevo despierto desde las 05:00 y ya no aguanto más en la cama. Me levanto y empiezo a preparar café…el olor a café recién hecho se va despertando la gente, Fabiola, Felipe, Luimi y Ángel, cuatro grandes personas y amigos que 24 horas después se convertirían en cientouneros un años mas. Cada cual aporta algo al desayuno, jamón, tortilla, aguacates, tomate, pan, fruta, zumos, café…aquello parece una comunión (no sobró nada). Hago de vientre, nos vestimos y salimos hacia el campo de futbol.

Pasamos el control de salida y empiezas a saludar a tanta y tanta gente que había por allí, ya que las camisetas azules del Alpino abundan por doquier…mas que un club parecemos una plaga, joe!! Jajaja!…Voy al baño por última vez y abren el corralito de salida.

La temperatura era la prevista, eran las 10:30 y ya estábamos a 28ºC, me empecé a poner nervioso, ya que con tanto calor no funciono muy bien y aún no tenía claro como iba a reaccionar.

Empieza el discurso del comandante….las piernas ya se mueven solas arriba y abajo….Los vivas a la legión….el corazón va subiendo de revoluciones….El speaker grita aquello de 5,4,3…EL SILENCIO…YAAAA!!!!

Salgo como una exhalación intentando evitar el tapón de la salida y más o menos lo consigo, logro pillar un claro de gente que va a buen ritmo y así salimos de Ronda con sus calles atestadas de gente no sin antes pasar por la plaza de toros (detalle que me gustó mucho).

Los primeros Km. fueron rápidos, decido ir bebiendo un sorbo de agua cada 10-12 minutos y ponerme el crono en cuenta atrás desde 60min. para recordarme tomar una pastilla de sales ya que no tomaré isotónica para reducir la ingesta de glucosa, esta la sacaré de los geles que iré tomando cada hora y media mas o menos.

Km 24,5, las navetas, voy según el tiempo que tenia previsto (pensaba hacer sobre 13 horas), aunque el calor ya es asfixiante, pillo coca cola que me da la vida, medio donut, un cuarto de bocata, meto la cabeza bajo el grifo de agua (cosa que repetiría en cada uno de los avt. hasta que bajara el sol) dios, estoy ardiendo…. y sigo sin parar.

Km32, primera subida a tener en cuenta, la subo andando ya que el calor empieza a pasarme factura, empiezo a tener los primeros síntomas de mareos, pero no quiero beber mas agua de la que me había marcado, con la temperatura que hace el cuerpo no hace mas que pedirte líquidos, pero ya sentía el estomago lleno de agua y como bebiera mas iba a tener problemas. Llego arriba todo lo rápido que puedo, meto la cabeza bajo el grifo, sello el control y sigo, no me paro ni a coger fruta, el estómago se me ha cerrado y no me entra nada sólido, se que lo puedo pagar pero decido intentar llegar a Setenil y allí comer en el avt. que tendrían coca cola y era en lo único que iba pensando…bueno en eso y en “stair way to heaven” que no para de sonar en mi cabeza.

Km50, Alcalá del Valle, voy bien de piernas aunque algo mareado, llevo casi dos horas sin comer nada sólido y voy notando la falta de gasolina, “te quedan 6km para comer” es lo que me voy diciendo, pero en la cuesta de salida de Alcalá, mi cuerpo hace PLOF!! Y me tengo que apoyar en la pared para no caerme…justo ahí, siento que me cogen por las axilas y me llevan en volandas, ES ANGEL!! De Estepona, va con su equipo y durante unos metros me llevan y me arengan a seguir, cosa que hizo que no me “calara” y siguiera aunque fuera andando hasta llegar arriba de la p..ta cuesta.

Poco antes de Setenil veo a un chico que se desploma delante de mí, se le han bloqueado los cuadriceps, le pregunto si ha tomado sales y me dice que no, que es su primera ultra y que no sabia que hubiera que tomar sales….ALMA DE CANTAROOOO!!!! Le doy unas cuantas de las que me quedan, ya el calor va aflojando, así que decido aumentar el tiempo de ingesta de las sales y así poder darle al chaval algunas para que se las fuera tomando, le digo que voy avisar al control que está apenas 500mtrs mas adelante, me da el OK y sigo.

A los pocos minutos veo a Fabiola, que alegría me da verla, va con Juan un amigo suyo que prácticamente haríamos el resto de carrera juntos. Ellos también llevan el estómago cerrado y llevan horas sin comer…Entramos en Setenil y aquello es impresionante….todo el pueblo lleno de gente animando y gritando lo que nos hace venirnos arriba por un momento. En el avt. están Silvia Marfil y Javier Portales, dos grandes compañeros y mejores personas del club que están ahí para echarles una mano a todos los compañeros del Alpino que están participando, me dejan sin palabras, pero me da mucha alegría verlos. Me riñen por llevar casi 3 horas sin comer y me dan consejos, los cuales tengo muuuuy en cuenta (saben muy bien de lo que hablan), me cambio de camiseta, me arreglo los pies (llevo el talón rajado por una ampolla desde el km32) como algo por fin, y sigo sin parar mucho.

Salgo de Setenil y empiezo a no encontrarme bien, los mareos han cesado pero empiezo a notar el estomago “raro”, me estoy yendo del tiempo que tenia pensado hacer, pero el estomago no me deja correr mas rápido, así que voy apretando los dientes para perder el menor tiempo posible….

Y en el km70…el desastre….empiezo a tener espasmos abdominales lo que me hace tener arcadas cada poco rato, pero no puedo vomitar, no tengo nada en el estómago, poco antes del cuartel, hecho algo que no recordaba haber ingerido (no daré mas detalles para no herir la sensibilidad de nadie) unos voluntarios de protección civil se acercan a mí con una manta térmica y les digo que no la necesito…”vas a seguir?” me preguntan, se me escapa una sonrisa…”claro!! Mientras que pueda moverme, retirarse no es una opción” así que me dan algo que dicen es para calmarme los espasmos y que me tome la sopa que dan en el cuartel…así que eso es lo que hago. No tenía pensado pararme allí, pero era lo mas aconsejable…ya iba 40 minutos por encima de mi tiempo, así que decido tomármelo con calma y aprender  lo que mi cuerpo quería enseñarme.

Al salir del cuartel tengo que encender el frontal, ya ha caído la noche, pero salgo bastante animado, el caldo me ha sentado bastante bien y salgo con ganas. Ahora empieza la parte más técnica de la prueba así que habrá que ir con ojo. En la subida a la ermita me vuelvo a marear y casi me caigo por la ladera abajo, lo que me hace decidir ponerme a andar, al menos hasta llegar arriba de la subida…llego a Montejaque y tomo la decisión de parar mi crono, no me encontraba bien y los espasmos abdominales habían vuelto, así que ya que no iba a conseguir el tiempo que me había propuesto, decido aflojar un poco ya que en poco mas de dos meses tengo una Ultra de Alta Montaña en Sierra Nevada y no quería poner en riesgo mi participación en ella, el resto de la carrera (me quedaban 14km a meta) me lo tomo sin prisa, pero sin pausa.

ÚLTIMOS KILÓMETROS

 Km94, ya he salvado la penúltima subida, solo quedan 6km y me animo bastante, Ronda ya casi puede tocarse con los dedos, y en la famosa “cuesta del cachondeo” todos los que coincidimos vamos haciendo comentarios sobre lo duro que ha sido, lo que estábamos a punto de conseguir, el ya famoso “yo ya no vengo mas” (argumento que se cae cuando cruzas la meta). Y entre risas nerviosas llegamos arriba, YA ESTAMOS EN RONDA!! Solo queda el km de la gloria… No se muy bien que pasa dentro del cuerpo humano, pero parece increíble, como después de recorrer 100km y estar exhausto desde hace horas, puedes volver a correr ese ultimo km con la sonrisa del que se sabe que lo ha conseguido, no un tiempo, ni una posición, ni ninguna clase de premio….lo que se ha conseguido es realizar algo cuando TODO te dice que te pares, que no sigas, que no puedes hacerlo…has conseguido vencerte a ti mismo.

15 horas 40 minutos y 16 segundos….soy cientounero 2015…y ahí quedará para siempre.