No nos engañemos. La salud del deportista está muy bien, pero aquí, si nos preguntamos por que corremos, una amplia mayoría, en nuestro fuero interno, tendremos que reconocer que lo hacemos por el mero hecho de, de aquí en unos años, ser recordados. O por entre nuestro grupo de amigos, o nuestra familia. O incluso por nosotros mismos, por el mero hecho nostálgico de coger una foto entrando en meta y poder decir “yo lo hice”.

Así que ya puestos a tratar de alcanzar la gloria, aquí os van diez maratones a lo largo del planeta que hay que correr al menos una vez en la vida.

Olympus Marathon:

Vale, sí,  tenéis razón: el Maratón del Olimpo no es un maratón como tal, dado que tiene 44 kilómetros, algo más de un kilómetro y medio de la distancia original. Pero qué coños, había que empezar el listado en Grecia, la patria de Filípides, y creo que de todas las carreras allí organizadas, esta es la que -personalmente- más ganas tengo de correr, con sus tres mil metros de desnivel positivo. Mirad el vídeo promocional. ¿Realmente no os entran unas ganas locas de salir a entrenar ahora mismo?

Maratón de Nueva York

Poco voy a poder decir del Maratón de Nueva York que no esté dicho ya. Yo espero estar allí en 2016, pero reconozco que con los precios que se manejan, es algo para pensárselo dos veces. Sea como sea, es el maratón más mediático de todos, y recorrer las calles de Manhattan, con su suelo lamentable, lleno de baches, adoquines y zonas levantadas, y pasar por Central Park, hay que hacerlo sí o sí una vez en la vida. Así que comienza a ahorrar…

Untertage Sparkassen Marathon

El único maratón no recomendado para claustrofóbicos. Y es que el Untertage Sparkassen Marathon, que se disputa desde hace once años en noviembre, transcurre a lo largo de una mina alemana, a 700 metros bajo tierra, a lo largo de 4 vueltas de 10’5 kms cada una con 310 metros de desnivel positivo. Obviamente el número de plazas es reducidísimo, así que hay que estar muy rápido y listo para pillar uno de los dorsales. Yo estoy a ver si con un poco de suerte este año tengo que viajar dos veces a las tierras de la Merkel: Ironman de Frankfurt en junio, Undertage Sparkassen Marathon en noviembre 🙂

Great Wall Marathon

Ir a La Gran Muralla China a correr un maratón tiene que ser el copón bendito. Imaginaos, uno de los pocos monumentos de la tierra que se ve desde el espacio, y ahí estáis vosotros, zancada a zancada, acercándoos a la gloria. Buff, tremendo. Eso sí, preparad también el talonario, que la cosa barata no sale…

Marathon du Medoc

Si se autoproclaman “el maratón más largo del mundo”… ya os aviso que no es que sea por su altimetría. No os asustéis. Más bien el Marathón du Medoc es conocido por sus veinte puestos de avituallamiento, donde en vez de bebida isotónica, geles, frutos secos y cocacola, podréis encontrar queso, vino y ostras entre otras magníficas viandas. El típico maratón que es una auténtica fiesta -hay que hacerlo disfrazado, de hecho- y olvidarse de la marca.


Maratón de Berlín

El record del mundo, en manos de Dennis Kimetto, se ha logrado por las calles de la capital alemana, así que correr por ellas es obligatorio. Recorrido completamente plano, siempre con una temperatura ideal, y con el aliciente de recorrer una de las ciudades europeas más bonitas. Aparte, a lo largo de todo el recorrido hay gente animando. Y ya sabéis, a los deportistas nos encanta que nos aplaudan…

Maratón de Barcelona

Aquí voy a hacer un poco de autobombo, ya me conocéis. Y es que creo que si hay que correr un maratón en la Península Ibérica, tiene que ser el de la Ciudad Condal. Y es que el Maratón de Barcelona tiene un recorrido cojonudo, pasando por todos los edificios emblemáticos de la ciudad. Quizás no es tan rápido como Sevilla o Valencia… pero qué carajos, no todos los días se puede correr por Paseo de Gracia o La Sagrada Familia…

Foto de portada: NYC Marathon.