Cuando la bici llega a tu vida, normalmente es para quedarse por muchos años. Están los dos extremos, los que se compran un pepinazo para dejarlo guardado hasta que se oxide, o los que ya no tienen más obsesión que salir a dar pedales con su grupeta de amigos. La entrada de hoy va dedicada a estos últimos. A los valientes y esforzados ciclistas que pasan horas y horas sobre su flaca, da igual que haga frío o calor. El equipo de Planeta Triatlón hemos observado a base de salir con unos grupos y más grupos por toda la geografía nacioanl, que hay muchos rasgos que se repiten entre todos nosotros. ¿Podemos llamarle enfermedad? Para nada, llamémosle, pasión por el ciclismo. ¡Y que no falte nunca!

A la bici se le llama por su nombre

La bicicleta es un miembro más de la familia, incluso a veces puede llegar a causar celos a nivel interno por el tiempo que le dedicas, ¿a que te suena? Tiene alma propia y siente y padece, también tiene su propio corazón. ¿A que todos los miembros de tu familia tienen un nombre? Pues la bici no puede ser menos. Tiene que tener un nombre: Madonna, Paulina, Picolina, Trecki, Campanilla, etc., cualquier nombre es bienvenido si lo has elegido. Eso sí, mi recomendación es elegir el nombre una vez conozcas cuál es la personalidad de tu bici. Hay bicis más nerviosas que otras, más bajadoras, más aero, más rodadoras. Ojo al elegir el nombre de tu flaca, no vaya a resultar que sea un lobo con piel de cordero.

Tu par de zapatillas de ciclismo duplica con creces el de tus zapatos de vestir

A la hora de elegir calzado para dar pedales, lo importante es la comodidad. Cueste lo que nos cueste. Que nos vamos a los 200 euros en zapatillas, no pasa nada, ya recortaremos por algún otro lado. Llega un momento en que es prioritario ir guapo y cómodo sobre la bici, frente a hacerlo en el día a día. Y si hay que priorizar entre uno y otro, creo que no hay ni que pensar en la respuesta, ¿verdad? Madre mía lo que cuestan las zapatillas de bici, esperemos que las marcas de lujo no se metan en este mercado, porque la mezcla puede ser explosiva.

zapas

Los sueños no suelen ser baratos, como dice la lotería

Esos sueños pensando en si te vas a comprar  la Canyion Speedmax, o la Argon 119  e-119 tri+, o mejor un nuevo cuadro de carbono Passoni o una Cervélo. Eso es soñar, ¿verdad? Y de repente, suena el despertador, y vuelves a la cruda realidad, un cuadro de aluminio todavía que no sabes cuándo vas a poder cambiar. La realidad del pobre. Pero que te quiten la noche que te has pasado, configurando tu bici en sueños y poniéndole todo tipo de componente que en la realidad no te puedes permitir. Como decía Calderón, “que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son”.

La carretera para ti está hecha para ciclistas, no para conductores

¿Quién no ha ido en coche por una carretera y se va fijando en este bache o en aquel surco? Puffff, qué mal asfaltado está esto, ¡para haberse matado! Vas marcando casi cada obstáculo que ves, si el arcén está sucio y lleno de tierra, si hay un agujero bajando un puerto por el que puede salir un ciclista de cabeza. Ah, espera, ¡pero si vas conduciendo tu coche! Si tu coche es un todoterreno que pasa por encima de cualquier bache sin inmutarse… ¿en qué estarías pensando? ¡¡Eres ciclista!!

A quien madruga, Dios le ayuda

Si se trata de ir a trabajar, más tarde de las 8 no es viable, sería un verdadero madrugón. Nadie puede ni debe llegar antes de esa hora al trabajo, es malacostumbrar al personal, no es ético con el resto de compañeros. ¿Qué pensarían de nosotros? ¿Que somos unos pelotas cretinos? Ahora bien, si se trata de hacernos 3 puertos ese día y meter no menos de 150 kms, habría que pensar en quedar sobre las 6:30 am aprovechando que ahora en verano amanece muy pronto. ¿Qué más nos da madrugar un poco más si se trata de pedalear? Seguro que me entiendes, ¿verdad? Sarna con gusto no pica, que se suele decir. No es lo mismo madrugar para pedalear que madrugar para trabajar, son conceptos diferentes de madrugón.

El hombre del tiempo, ese señor todopoderoso

Para un buen ciclista, el momento de la sección tiempo del telediario o de cosultar la app sobre el tiempo es clave. Es un momento de alta tensión. La diferencia entre la felicidad y la más absoluta amargura.  Nosotros no vemos más allá del frío o del calor, somos muy simples en cuanto a pronóstico.  Se reduce a 2 previsiones: día bueno para salir en bici o día malo para salir en bici. Si estamos en la primera opción, el mundo es de color de rosa y la vida nos sonríe. Si afrontamos un día malo para salir en bici, puede haber matices. Frío, lluvia, viento, granizo, ¿de qué estamos hablando?  Viento y lluvia en general son enemigos de la bici, y aunque nos cueste, es mejor se prudente y quedarse en casa.

Tu cesto de la ropa personalizado

En estos tiempos en los que la personalización se impone en cualquier tipo de producto, ¿qué más da que también tengamos nuestro cesto de la ropa con el nombre en casa? Pues eso, dentro de casa la ropa sucia de toda la familia va a un cesto común, pero la ropa de ciclismo va por otra vía, por la vía del cuidado y del lavado delicado. Acordaos de la inversión que hacemos temporada tras temporada en ropa de ciclismo, ¿vas a dejar que se lave con las toallas sucias? Sigue los consejos del lavado y seguro que vivirás mucho más tranquilo.

Ese tatuaje del plato en el gemelo

Llega un momento en la vida de un ciclista, que ya no necesitas ni tatuarte en el gemelo la marca del plato grande. Vive contigo salida tras salida. ¿Cuántas veces tienes que frotar con alegría en la ducha la grasa de los dientes del plato típico de ciclista? La gente pensando en qué tatuarse en las piernas, con lo fácil que sería elegir un buen plato grande. Imagino que ya habrá más de un caso entre todos nosotros.

Foto : wobybi.es

Foto : wobybi.es

Priorizar la vida de tu bici a la propia

Caso típico de caída en carretera. Una vez somos capaces de ponernos en pie por nuestros propios medios, lo primero es interesarse por los desperfectos que pueda haber sufrido Paquita, Paulina o como quieras que hayas llamado a tu bici. Es de la familia, tienes que ver qué le ha pasado. Tus desperfectos son secundarios, e incluso en muchos casos, uno preferiría haberse pegado un buen rozón antes de que se roce el cuadro de tu bici. ¿O miento?