La bici ya no es el único pozo sin fondo que podemos encontrar los triatletas, también podemos dejarnos el sueldo en bañadores. Ése es el titular de hoy. Si eres de los que con cualquier modelo sencillito de Decathlon te sientes deslizar como un delfín, entonces es mejor que no sigas leyendo porque no vas a entender nada de lo que vamos a contar. Pero, como en todo, los triatletas siempre buscamos un plus para mejorar y pensamos que es más importante la flecha que el indio. Por eso, queremos el mejor material que la ciencia nos pueda aportar en el siglo XXI.

Un pequeño recorrido por la historia

Los primeros bañadores de competición nos recuerdan a aquellos de rayas horizontales hasta las rodillas y estaban hechos de algodonazo del bueno, algo que sería impensable ahora mismo.  Menos mal que a alguien se le ocurrió inventar la lycra allá por la década de los 60 y diseñar un tipo de bañador de lo que hoy conocemos como slip, mucho más aerodinámico y cómodo para nadar.

SYDNEY/ Swimming. Australian Ian Thorpe

SYDNEY/ Swimming. Australian Ian Thorpe

De la piel de tiburón al poliuretano

Luego pasaríamos al bañador de piel de tiburón con el que el australiano Ian Thorpe batió numerosos registros en Sidney 2000. Año 2007, llega el bañador de poliuretano con el que se competiría en los Juegos Olímpicos de Pekín de 2008.

En los mundiales de natación de Roma 2009 quedó patente el avance en los trajes de nadadores, utilizando este nuevo material. En este campeonato se registraron más de 20 récords mundiales batidos y menos de año y medio se superaron 130. ¿Es mágico el poliuretano? No, no es mágico, pero ayuda. El poliuretano, compuesto de miles de pequeñas células cerradas con aire, menos denso que el agua, en su interior. Ello permite mayor flotabilidad y menor resistencia al agua. La resistencia de una persona en el agua es 780 veces mayor que la que experimentaría si nadase en el aire. Por lo tanto, cuanto menor sea la superficie sumergida, mayor será la ventaja. Un sólo milímetro hace una gran diferencia. De hecho, el nuevo traje proporciona 54 centésimas de ventaja respecto a otros que contienen 50% de poliuretano . No tienen costuras, permiten prolongar un 24% más la velocidad punta y están realizados en el material más liviano hasta el momento: 99 gramos por metros cuadrado. Tan avanzado resulta este traje, ya que no se le puede llamar bañador, que los atletas tardan unos 45 minutos en ponérselo.

phelps

La FINA prohíbe el poliuretano en 2010

El 1 de enero de 2010 se implanta la nueva normativa de la FINA. Se prohíbe los bañadores de poliuretano y se obliga a volver a los trajes de baño textiles clásicos. Además, los bañadores de hombre no pueden sobrepasar la zona del ombligo ni por debajo de las rodillas y tienen que llevar el sello de identificación que compruebe su legalidad para evitar líos. En el caso de las mujeres, no debe cubrir el cuello y no se extenderá por encima de los hombros ni por debajo de las rodillas.

Fibra de carbono

Y llegamos a 2013 con los nuevos bañadores de fibra de carbono, material utilizado para crear una nueva generación de bañadores de alta competición: PowerSkin CarbonPro. Los trajes están compuestos por un  tejido que integra fibras de carbono y elásticas; por su dureza y fortaleza generan un tipo de compresión “inteligente” que minimiza la tensión muscular en los momentos de máximo esfuerzo.

Este efecto permite al nadador tener un mejor control del cuerpo cuando y donde lo necesita, sin que por ello vea reducida su movilidad. Al tiempo, esta propiedad reduce el estrés muscular.

A esto se suma que los bañadores de fibra de carbono están provistos de una cinta elástica de refuerzo que, colocada estratégicamente en la parte interior de las piernas y los músculos de los glúteos, facilita al nadador un retorno de energía tras cada patada y vuelta que le proporciona una potencia extra. ¡¡Toma castaña!!

Bueno, y parece que por ahora no han inventado ningún otro tejido espacial para confeccionar bañadores, imagino que la NASA estará trabajando en ello y pronto tendremos resultados. Vamos a ver cómo se llama la gracia del carbono aplicada a la alta competición. Te presentamos cuatro marcas todas ellas aprobadas por la FINA.

Speedo LZR Racer X

Modelo hombre: 279€;   Modelo mujer: 372€

Foto: simplyswim.com

Foto: simplyswim.com

Aqua Sphere Michael Phelps Xpresso

Modelo hombre: 269 €;  Modelo mujer: 350€

Foto: MP Press

Foto: MP Press

Arena Powerskin Carbon Flex VX

Modelo hombre: 210€;  Modelo mujer: 478 €

Foro: arenawaterinstinct.com

Foro: arenawaterinstinct.com

TYR Avictor Omaha Night

Modelo Prelude hombre: 300,10€;   Modelo mujer: 396€

Foto: swimoutlet.com

Foto: swimoutlet.com

Fuentes: aislaconpoliuretano.com y sportics.es