Louise Green está acostumbrada a que la gente se le quede mirando cuando entrena. No es una triatleta al uso en cuanto a proporciones y sabe que la gente de su tamaño no es habitual en pruebas de triatlón y, menos, embutida en monos ceñidos de lycra. Pero a ella no le importa y se reafirma en su condición de atleta “fuerte”. Más de 41.000 seguidores en Instagram, 24.000 en Facebook, y 2.400 seguidores en Twitter avalan que las historias que cuenta esta mujer interesan y mucho a mucha gente.

“En general, existen mitos en torno a las capacidades de las personas de talla grande en cualquier deporte”, dice. “A menudo me sorprendo cuando le digo a la gente que soy entrenadora o triatleta. No estamos acostumbrados a que las personas grandes puedan brillar en el deporte”.

Louise Green

Foto: Instagram louisegreen_bigfitgirl

En todo caso, los estereotipos sobre la gente de talla grande ponen muy nerviosa a Louise Green. Como entrenadora personal y autora de Big Fit Girl (una mezcla entre sus memorias y algún que otro comentario socialmente incisivo), Green trata de luchar en su día a día contra los mitos negativos sobre el tamaño de las personas a la hora de poder disfrutar del deporte en su vida diaria.

“Cuando incentivamos el uso de mitos negativos sobre la capacidad de una persona -o, de manera más realista, sobre la capacidad de toda la población basada  únicamente basándonos en la apariencia-, ésta se vuelve opresiva”, dice Green. “Si podemos alejarnos de estos mitos y juicios rápidos, haremos que el deporte sea mucho más accesible para todos.”

Louise Green

Foto: louisegreen_bigfitgirl

Green, que reside en Vancouver y tiene 46 años, se inició en el triatlón hace seis años como una forma de cambiar su rutina de correr. Asegura encontrarse con estereotipos todos los días. Sin ir muy lejos, un mito muy normal es la creencia habitual de que el ejercicio es simplemente importante para perder peso: “Creo que, en general, estamos condicionados por la sociedad a creer que la salud y el buen estado físico consiste en estar delgada”, dice. “Sin embargo, esta tipología de cuerpo es difícil de conseguir para mucha gente. Si entrenas como un atleta y comes como un atleta, normalmente una consecuencia lógica es un cambio en la composición corporal. Pero esto no garantiza obligatoriamente el adelgazar, aunque sí una mejora de la salud. Yo me ecentro más en el atletismo que en el peso, ése concepto ha cambiado mi vida para mejor”. Además, “da gusto ver cómo cada vez más empresas están empezando a ofrecer tallas más grandes para triatletas femeninas”, dice Green, una alegría para todos aquellos que solo pensamos en tri, independientemente de la talla.

Fuente: triathlete