Lucy Charles es de esas triatletas que todo lo hace bien. Con tan solo 25 años ya ha sido dos veces subcampeona del mundo de IRONMAN, por detrás de la suiza Daniela Ryf, de 32 años.

La británica comenzó en la piscina, en la que lleva desde que era pequeña: con ocho ya destacaba sobre el resto de las niñas de Hoddesdon, al norte de Londres. A los nueve comenzó a competir y viendo sus resultados, saltó al calendario nacional, donde fue cosechando éxitos desde los 12 hasta los 16 años.

Su pasión por la natación le llevó también a descubrir las aguas abiertas, donde debutaría como olímpica en la prueba de los 10 kilómetros en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Y rápidamente acabaría enganchándose al mundo del triatlón. A los 22 años ya había ganado su grupo de edad en Kona. El resto de la historia, ya la conocemos todos.

En IRONMAN desde 2014

A pesar de su juventud, Charles empezó directamente en distancia IRONMAN. Su debut, como grupo de edad 18-24, llegó en IRONMAN Reino Unido en 2014. Un año después, también en Bolton, se hizo con la victoria, que le valió para clasificarse para el Campeonato del Mundo de IRONMAN, en el que se hizo también con la victoria. A partir de ahí en 2016 dio el salto a profesionales, que estrenó con una tercera plaza en el exigente Lanzarote.

Su capacidad para pruebas IRONMAN le hace perfectamente competitiva en distancia olímpica. De hecho, son muchas las voces que en los últimos tiempos tratan de animarle para que intente el salto a Tokio 2020 en las filas británicas, una vez superado Kona 2019.

“Me encantaría darle una oportunidad a luchar por Tokio, pero no quiero poner en peligro lo bien que se me está dando la distancia IRONMAN» decía en una entrevista concedida a 220 Triathlon el pasado mes de diciembre.»Todo depende del gran jefe, mi entrenador Barcley Reece y de cómo adaptaría mis entrenamientos. Si lo hacemos, nos lo tomaremos en serio«.

Su tiempo en 10K, muy respetable para los Juegos Olímpicos

Todos hemos visto competir a Charles. En la natación su velocidad es explosiva, una de las mejores del mundo, y no creemos que tuviera mucho problema en adaptarse a distancias menores. En bicicleta tendría que pulir algunos aspectos técnicos en sus trazadas y aprender a rodar en grupo, y donde sí podría tener mucho margen de mejora es en la carrera a pie.

Para estar en el podio de Tokio hay que correr muy rápido el 10K, estamos hablando en tiempos no muy accesibles para todas las mujeres, por debajo de 35 minutos. Gwen Jorgensen, vigente oro olímpico, completó los diez kilómetros finales de la prueba de Río en 34’09». Nicola Spirig, plata aquel 20 de agosto de hace tres años, se fue a 34’50». De la séptima plaza en adelante todas las participantes corrieron por encima de 36′, e incluso la última clasificada, la china Lianyuan Wang se fue por encima de los 43 minutos.

Charles ya sabe lo que es correr un 10K en 34’20» -lo logró este pasado 13 de junio-, pero es consciente que después de nadar y hacer la bici, no llegaría en plenas condiciones para repetir esa marca.

Por ahora no hay novedades sobre su rumbo claro hacia la larga distancia y hacia Kona 2019 donde se volverá a ver las caras con Daniela Ryf. La suiza, con el quinto cetro como gran objetivo, sigue siendo un hueso muy duro de roer.

Por el momento, Lucy lleva un año para enmarcar, con victorias en IRONMAN Sudáfrica, The Championship -donde acumula triunfo en las tres ediciones disputadas- y la semana pasada en IRONMAN 70.3 Yorkshire, que le ha dado el pase directo al Campeonato del Mundo de IRONMAN 70.3. ¿Se planteará su esposo y entrenador el reto de preparar Tokio y ser competitiva? ¡Ojalá lo sepamos pronto!