El Barça está de moda, y con él su entrenador, Luis Enrique Martínez: el quinteto en su primera temporada como máximo responsable del club, los parabienes de la mayoría de la prensa especializada y un fútbol que va de paliza en paliza. Vamos, la repanocha. Pero pese a todos estos éxitos, no hemos venido a hablar del deporte de la pelota y los once contra once, que aquí ya sabéis que pensamos que el triatlón es mejor que el fútbol.

Hoy hemos venido a hablar del Luis Enrique triatleta y, por extensión, del Luis Enrique deportista más allá del balón. Yo he de reconocer que soy fan incondicional, porque me parece un tío auténtico. No sé si le seguís en twitter, pero si no lo hacéis, deberíais: en primer lugar porque su twitter es suyo, no de una agencia de comunicación que le pone tweets en dieciocho idiomas. No, el gato es suyo y se lo… Bueno, ya sabéis. Aparte, y aquí comienza lo güeno, que yo diría que el setenta por ciento de sus actualizaciones tienen que ver con el ciclismo, del que es un gran forofo. En cuanto tiene oportunidad, carretera y manta, ya sea con la flaca, ya sea con la btt:

Subido a la bicicleta, ha logrado grandes hazañas. En 2013, cuando estaba a punto de fichar por el Celta, se cascaba una semana subiendo por los Dolomitas. Aparte, ha participado en la Quebrantahuesosen la  Irati Xtrem y en la Cape Epic, que no son moco de pavo. En esta última, junto a Juan Carlos Unzué, cruzó la meta en 48 horas. Para que os hagáis a la idea.

Luis Enrique Ironman

Foto: Mundo Deportivo

Pero no queda la cosa ahí. Cuando colgó las botas, se puso como objetivo bajar de tres horas en maratón. El primer intento fue en Nueva York en 2005, donde finalizó en 3h14′. Un año más tarde lo intentó en Amsterdam, donde se quedó a solo 19″ de conseguirlo. Lejos de rendirse, lo volvió a intentar en 2007 en Florencia: 2h57’58”. Ole sus huevos.

luis enrique ironman

Y claro, qué hace alguien que busca nuevos retos una vez que alcanza su objetivo? Ir a por uno nuevo: La Marathón des Sables, una de las carreras a pie más duras del planeta. En 2008 logró acabarla.

Y entramos ya en el terreno del triatlón. Debutó en el Olímpico de Banyoles, en 2007, como preparación para el que era su gran reto: el Ironman de Frankfurt, que logró terminar en ese mismo año con un señor tiempo, 10h19′

luis enrique ironman

luis enrique ironman

Tres años después, volvía a probar la larga distancia en Niza, que ya sabéis que pasa por ser uno de los ironman más duros de la franquicia, con un tiempo de 12h28′:

luis enrique ironman

Sin duda, acostumbrados a ver el mundo del fútbol como un espectáculos de divos, ver que un tío como Luis Enrique, como dijo Víctor Álvaro, su entrenador para el IM de Frankfurt, “necesitaba sufrir”, es para que nos sintamos identificados. Porque sí, el fútbol será asín, pero nosotros los triatletas también, también somos asín. Necesitamos sufrir, ir más rápido, más alto, buscar mayores distancias. ¿No creéis?