«Simplemente no tuve las fuerzas para remediar sobre la bicicleta lo que estaba ya casi perdido desde la natación. Así son las carreras«, así se pronunciaba ayer Mario Mola, un día después de terminar en la posición 26 en la segunda edición de las Series Mundiales de Bermuda. El mallorquín, que llegaba a la cita tras el enésimo recital de carrera a pie en Abu Dhabi, se vio cortado desde el primer momento, y aunque en el tercer segmento recuperó alguna posición, no fue suficiente para llegar a puestos de relevancia.

La cita, que supuso el regreso de Javier Gómez Noya al podio casi dos años después, pasará al recuerdo por ser el peor resultado de Mario Mola desde 2012. Hay que remontarse a junio de aquella temporada, cuando el tres veces Campeón apenas contaba con 22 años, para encontrar un resultado peor en su palmarés. Fue en las Series Mundiales de Kitzbuehel, en tierras austriacas, cuando Mario terminó en posición 35. En aquella jornada, cuando Alistair Brownlee, su hermano Jonathan y Javier Gómez Noya coparon el podio, Mario se cortó en la natación -como el sábado- y poco pudo hacer a partir de entonces. Con un segmento ciclista muy duro, sobre la bici perdió otros tres minutos que a la postre resultaron insalvables.

La clave del éxito, la regularidad

Pero lo que nos parece más destacable de todo esto es la tremenda regularidad que atesora el discípulo de Joel Filliol. Que durante siete años, a lo largo de nada más y nada menos que 62 pruebas, haya sido capaz de correr dentro del TOP20, deja muy a las claras el tipo de deportista que es.

A lo largo de estos últimos años han aparecido figuras que, a priori, amenazaban su posición de liderazgo: Richard Murray, Kristian Blummenfelt, Vincent Luis… todos han tenido alguna temporada en la que parecía que sí, que por fin se le podía plantar cara, pero uno a uno Mario ha ido acabando con sus ilusiones. Fruto de una regularidad que nadie más atesora –solo Gómez Noya se acerca a sus cifras-, ha ido acumulando éxitos y Campeonatos del Mundo.

El sistema de clasificación de las Series Mundiales está, además, de su lado. Este vigésimosexto puesto del sábado quedará como un mal trago -del que solo sacar conclusiones positivas- y a efectos de ranking es de esperar que no esté entre los cinco mejores resultados de Mario, con lo, llegados a la Gran Final, podrá descartarlo.

Javier Gómez Noya, muy contento por la vuelta

La gran noticia del sábado fue, sin duda, la plata de un Javier Gómez Noya que retomaba la corta distancia después de su incursión en distancia Ironman. «Muy contento con mi segundo puesto y por haber hecho, en líneas generales, una buena carrera» escribía al poco de terminar la prueba en sus redes sociales. «Me recordó a algunas de la Copa del Mundo de hace años: bici y carrera a pie duras, calor, humedad… y, por supuesto, distancia olímpica«. 

Ya de vuelta en España después de un viaje express nada más acabar la prueba que le hizo pasar por Londres camino de Pontevedra, la cabeza puesta en el sábado que viene, cuando disputará el Mundial de Larga Distancia en casa. Su amigo y compañero de entrenamientos, Pablo Dapena, será su máximo rival. El vigente campeón ironizaba en twitter nada más acabar la prueba de Bermuda: «Oye, Javi» -escribía- «¡que si quieres te pago una semana más de vacaciones y vuelves el domingo de la semana que viene! ¡Felicidades Capitán! Cómo no has hecho disfrutar«.