Vengo de terminar una carrera de 10kms, el Correbarri, y me he plantado en los 40’40”, algo impensable en la mejor de las previsiones. Mi mejor marca en los diez era de una cursa en Esparraguera lo mismo hace cuatro años, cuando estaba fino fino y fui a Berlín a correr los #25kms. Hice 43’19”.

Por entonces aquello era todo un éxito y mis últimos intentos no habían bajado de 44′. De hecho, acercarse a estos 44′ ya era para darse con un canto en los dientes.

En mayo, cuando empecé a trabajar los entrenamientos con Carlos Portilla le pregunté “¿podemos llegar a los 40′?” y el me dijo que todo era posible, aunque a medida que creciésemos o mejorásemos nos iríamos acercando a un límite complicado de superar. Pero a la hora de la verdad, sin tener datos de dónde estaba, hoy por hoy, el límite.

Empezamos los entrenamientos y la verdad, yo no veía mejoras en los tiempos. Sí en la resistencia, siendo capaz de hacer entrenos con facilidad, sin morir en ellos, pero sin alcanzar mejoras reseñables en la velocidad. También hay que tener en cuenta que nos ha pillado el verano de por medio, con unas temperaturas y una humedad insoportable.

Y me fui de vacaciones a Valladolid, donde salir a trotar es más sencillo, y empecé a hacer cuatros cuarenta en cada kilómetro, y a sentirme bien, y en pulsaciones entorno a las 165ppm. Pensé que al volver a Barcelona y a unas condiciones climatológicas adversas todo volvería a su sitio, pero la verdad es que los entrenamientos de calidad se consolidaron. Si miro los últimos de septiembre y los de este octubre, creo que solo uno, y era de oxigenación, ha estado por encima de los 5′ de media.

Ayer tenía que trotar 30 minutos. En teoría relajados, de aproximación, pero me piqué en la cinta y terminé haciendo 7,10kms. A una media interesante, 4’13”, que me llevaba a una proyección de 42′ y algo. Teniendo en cuenta que el último kilómetro estaba en 176 ppm, tampoco había que darle al entrenamiento mucha importancia. Había que relativizar y ser conscientes de que en carrera tenía que guardar las fuerzas y que no podía ir por encima de 170ppm mucho tiempo. Quizás los dos últimos kilómetros, pero no mucho más.

Pero ha sido extraño. Teniendo en cuenta que es un recorrido casi complemente plano, las medias de pulsaciones han sido casi siempre superiores a 170 ppm desde probablmente el tercer kilómetro:

Las instrucciones de Carlos eran hacer hasta el 7 entre 167 y 170 ppm. Despues, tratar de subir a 175 si el cuerpo me dejaba. En la gráfica se ve que me he pasado los límites por el forro, y que he ido subido mucho más tiempo. Lo que no sé si es bueno o es malo. Sea como sea, he mejorado dos minutos y medio mi mejor marca y un minuto y medio mi expectativa para hoy, porque me había calibrado el virtual racer del garmin para hacer 42’30”, a 4’15” el kilómetro.

¿A partir de aquí que? ¿Son los 40’40” un hecho puntual, o realmente tenemos recorrido para hacercarnos a 39′?

Lo sabremos en próximos capítulos. Por ahora, a seguir con los entrenos de series…