Muchos triatletas se preguntan si el trabajo del core influye realmente en el rendimiento deportivo y en la mejora de la fuerza. Cuando hablamos de natación, la función muscular del core es de suma importancia, ya que es el responsable de que nuestro cuerpo mantenga una buena posición, esté estabilizado y la resistencia al agua sea la menor posible. Del mismo modo el core actúa para mantener la posición correcta del cuerpo durante el movimiento de pies y manos, donde se produce una fuerza perturbacional.

Pero, ¿qué significante exactamente entrenamiento del core? Hay dos clases de músculos en el tronco: profundos y superficiales. Los músculos superficiales, como el recto abdominal y el músculo erector de la columna producen gran potencia, pero no pueden estabilizar bien las espinas lumbares. Los profundos, como el transverso del abdomen y el multífido sí son capaces de estabilizarlas. El entrenamiento del core es específico para intentar utilizar y aprovechar los músculos profundos.

La función de estos músculos es importante durante la natación. Pensad en la estabilidad que nos da el neopreno en el tronco, pues algo similar ocurre si nuestro core es fuerte y está trabajado. La función del core ayuda a mejorar nuestro rendimiento en natación, así lo señala Koji Kaneoka, autor de Immediate Effects of Deep Trunk Muscle Training on Swimming Start Performance, para quien hacer ejercicios de este tipo antes de la natación es recomendable, pues nuestro tronco endurecerá y la resistencia al agua será menor.

Kaneoka apunta también que este trabajo específico debe de estar mucho más presente en nadadores de distancia corta, pues suelen trabajar a mayores ritmos y la fuerza perturbacional es también mayor en estos casos. Este trabajo debe centrarse, al contrario de lo que se hace en muchas ocasiones, en el fortalecimiento de musculatura central profunda, con el fin de mejorar la estabilidad de la columna y la aerodinámica. 

Fuente: swimmingscience.net