La pregunta tiene miga, aunque creáis que no. Muchos de nosotros, por azares climatológicos, nos vemos obligados a tirar de rodillo una vez que desaparecen las buenas temperaturas. En mi caso en concreto, usaré un refrán para que hagáis cálculos de cuánto utilizo el rodillo a lo largo del año: En Valladolid hay dos estaciones, el invierno y la de trenes.

Partiendo de esta premisa, muchas veces me encuentro en la tesitura de decidir qué hago con la bici. Tenía yo un entrenador que me decía que el rodillo servía para acumular, pero no para mejorar. Y tenía yo otro entrenador que me decía que al rodillo se le podía sacar el partido sabiéndolo utilizar bien.

Al rodillo te puedes subir, ponerte una peli en el portátil, y rodar hasta que alcances el tiempo que tenías previsto hacer. O puedes planificarte los entrenamientos específicamente para sacarle el mayor partido. En ambos casos, puedes sacarle partido a un simulador de rodillo. Me explico, y cojo para ello, como ejemplo, el nuevo simulador que han sacado la gente de Bkool.

rodillo

Foto: BKool Press

Si quieres simplemente rodar, ¿qué hay mejor que tratar de emular lo mejor posible las condiciones que nos podríamos encontrar fuera? Y yendo más allá, ¿por qué conformarnos en rodar en plano, cuando podemos emular puertos míticos? Que sí, que estar viendo una peli está bien, pero la tensión de una carrera -sea en el exterior, sea sobre el rodillo- no te la quita nadie. Yo creo que poder activar toda nuestra competitividad en el salón de casa nos hará mejores ciclistas.

BKool ha sacado un nuevo simulador que a tenor de las fotos y del vídeo de youtube parece la pera limonera: Un diseño limpio que facilita la experiencia de usuario, que al fin y al cabo es lo que importa en todo esto, que cuando nos pongamos sobre la bici, nos divirtamos y nos pongan las cosas fáciles.

Si en vez rodar preferimos prepararnos entrenamientos específicos, y continúo con mi argumentación, un simulador nos ayuda a entrenar por vatios en cada sección del workout que hayamos fijado, y a partir de ahí, sacar resultados. Volviendo al BKool, yo soy un fanático del velódromo: sin viento y sin desnivel, puedo marcarme entrenamientos en los que ver ritmos y potencia y posteriormente hacer un análisis exhaustivo de la sesión.