Cómo ya habíamos hablado alguna vez, la metatarsalgia afecta a muchos deportistas, aunque en especial a los ciclistas. Se trata de una lesión que afecta a la planta del pie que se encuentra al inicio de los dedos, en concreto a los huesos metatarsianos. El continúo apretamiento de los nervios y tejidos cercanos a las articulaciones de dicha zona hace que se produzca un dolor intenso en la base del pie. Esta sensación, que en muchas ocasiones es de calor, puede hacer que un ciclista sufra una experiencia desagradable a lo largo de toda la salida. Con frecuencia, comenzar alguna práctica deportiva, aumentar la distancia de una ruta o un equipo inadecuado provocan este daño.

Desde Planeta Triatlón  os ayudaremos a paliar esta dolencia. Siguiendo los consejos que ofreceremos a continuación, podremos prevenir o mitigar los dolores del denominado ‘pie caliente’.

La práctica continúa de un deporte como es el ciclismo hace que los músculos del pie se expandan, aumentando de tamaño. Es por ello que las botas que usemos deben de tener un tallaje adecuado, siendo aconsejable tener un número más del que usemos normalmente. Esta recomendación es posible que la hayáis escuchado para los runners, que durante el transcurso de un maratón pueden llegar a ver crecer su pie hasta cuatro milímetros.

También deberemos de tener un espacio suficiente para el ancho del pie. Este debe de ser el primer paso que tenemos que tomar cuando compremos unas zapatillas de ciclismo. Otro consejo es que nuestro calzado tenga una ventilación suficiente y unas correas fácilmente ajustables. En este sentido tened en cuenta que algunas botas no están preparadas para distancias largas, y que si nos centramos en triatlón, hay ocasiones que es hasta mejor optar por zapatillas específicas de ciclismo que las de triatlón.

¿De qué material deberían de ser mis próximas zapatillas?

Analicemos en primer lugar la suela: Hay debates que hablan de plástico o carbono. La realidad es que una suela de zapato más rígida es más eficaz, sin embargo puede contribuir a la presión en el pie. Una suela más flexible, aunque pueda ser menos eficiente, aliviará a extender la presión a otras áreas del pie.

Por otro lado, tenemos los calcetines, que aunque parezca que no, siempre son importantes. En este caso nuestro consejo es utilizar calcetines ajustables y finos que tengan ventilación. Estos calcetines evitan las ampollas, tienen una mejor sensación al tacto con la bota y mantienen más fresco el pie.

Ajustar la bicicleta, factor fundamental

No hace falta que os repitamos la necesidad de hacer un estudio biomecánico: Una mala posición en la bicicleta provoca que nos cansemos antes y podamos sufrir una lesión. Estar incorrectamente colocado hace que presionemos con demasiada fuerza el pedal aumentando la presión en los pies. Antes de iniciar una ruta, ajusta la altura del sillín o del manillar de modo que cada pedalada sea lo más cómoda posible. Una buena posición sobre el eje de la bicicleta también nos proporcionará la máxima potencia.

Las plantillas correctivas tienen una almohadilla metatarsiana que ayuda a extender los huesos metatarsianos y pueden llegar a ser muy eficaces.

El pedaleo. Debido a la importancia de este apartado, seremos muy didácticos. Imaginemos a la circunferencia del pedal como si de un reloj se tratase. La mayoría de ciclistas empiezan a aplicar la fuerza ‘a las 2’ o ‘a la 1’ si el ciclista es bastante eficiente. Este tipo de propulsión es ineficiente y crea mucha presión en la planta del pie, lo que incrementa el dolor que podamos sentir por el citado «pie caliente». Lo más funcional es comenzar ‘a las 12’ y acabar el movimiento ‘a las 6’. Si realizamos esta pedalada podremos duplicar hasta el doble la potencia y limitaremos la presión plantar.

A la hora de acomentar una escalada, el cómo hacemos presión con el pie es igual de básico. Cuando ascendemos un repecho o un puerto de montaña hemos de tratar de pedalear haciendo óvalos de tal manera que la energía la ejerzamos desde la parte de arriba hasta justo cuando comenzamos a recoger el pie. De esta manera nos aseguraremos que tratamos de distribuir la fuerza y no solo la ejercemos con la parte delantera.