Hasta hace tres meses, cuando se descubrió que Alejandro Valverde utilizaba Strava pero de manera secreta, el murciano compartía gran parte de sus entrenamientos, tanto las salidas con su grupeta en casa como las competiciones en que tomaba la salida. Lamentablemente esos tiempos han quedado atrás y ahora, como es habitual en el pelotón, muy poco sabemos de sus datos sobre la bicicleta.

Así que poco sabemos de su maravillosa victoria ayer en Innsbruck que a más de uno nos hizo llorar. Afortunadamente, algo de información podemos extraer de los datos de sus rivales, para hacernos algo a la idea de qué esfuerzo tuvo que llevar a cabo el jefe de filas de Movistar para lograr cruzar la meta en primera posición.

Michael Woods, que fue tercero en el sprint tras Alejandro y el francés Romain Bardet, sí ha publicado en Strava los datos de su carrera, y la primera conclusión que extraemos es que el sprint final fue digno de cualquier especialista, o incluso mejor: el de Education First desarrolló en los últimos 300 metros una potencia media de 802 watios con un máximo de 1.002. Teniendo en cuenta que pesa aproximadamente 64 kilos, hablamos de nada más y nada menos que de 12,53 w/kg de media, una auténtica barbaridad.

Si trasladamos esto a Alejandro, que pesa dos kilos menos, hasta los 62, un dato de potencia similar -que no es descartable en absoluto, al ser el primero en arrancar-, supondría acercarse por un momento a los 16 w/kg. Sí, es una suposición que hay que coger con pinzas, pero nos sirve de referencia para hacernos a la idea de todo lo que le costó hacerse con el maillot arcoiris que llevará durante la próxima temporada.

Potencia normalizada media: 273 vatios durante todo el recorrido

Tenemos más datos de Michael Woods: De las siete subidas que se hicieron a Igls -5,47 kilómetros al 6’26% de desnivel-, la más dura y exigente fue la última de todas, en la que tanto él como sus compañeros de cabeza, cuando aún el grupo no se había descompuesto, marcaron el mejor tiempo: 13’09». La potencia media durante ese último tramo, en el que se jugaron todas las aspiraciones a la victoria, fue de 346 watios. Hay que tener en cuenta que tanto él como Alejandro transitaban dentro de un pelotón de unas treinta unidades y que el esfuerzo fue relativo: hubo algún ataque, como los de Steven Kruijswijk o Michael Valgren, pero los compañeros de selección de Valverde, así como los equipos franceses e italianos, lo minimizaron en muy poco tiempo.

En la ascensión definitiva, donde los ciclistas se encontraron rampas de hasta el 28%, Woods movió 412 watios durante 9’09» -6,43 w/kg-. Aquí fue donde se rompió la carrera: uno a uno los rivales fueron quedándose, hasta coronar los tres que finalmente ocuparían el podio.