Este domingo se ha disputado la prestigiosa media maratón Great North Run, en Newcastle, con la quinta victoria consecutiva para Sir Mo Farah. La polémica por saber si se repetía un final como en la última edición de 2017 con el neozelandés Jake Robertson quedó aclarada cuando el corredor británico, de origen somalí, lideró la carrera desde el principio hasta pasar la línea de meta en 59’26», a tan solo cuatro segundos de su mejor marca en media maratón conseguida en esta carrera en la edición de 2015.  El neozelandés Jake Robertson, que el año pasado terminó segundo tras Farah, volvió a repetir posición y marcó 59:57, mientras que el belga Bashir Abdi fue tercero en 60:43.

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Esta nueva victoria refuerza la confianza de Farah antes de que dispute el próximo mes el maratón de Chicago.

“El entrenamiento es diferente ahora que ya no estoy en el circuito. Corro durante más tiempo, así que en lo que se refiere a resistencia estoy más fino”, dijo el cuatro veces campeón olímpico a la televisión británica BBC.

«Ha sido muy duro cuando ha empezado a entrar el viento en contra, no iba suave, he tenido altibajos. Honestamente, pensaba que podía batir mi mejor marca personal hoy, pero los tres últimos kilómetros han hecho daño», explicaba.

La campeona olímpica y mundial y actual campeona del maratón de Londres, Vivian Cheruiyot obtuvo marca personal de 67:43 para ganar la carrera femenina por segunda vez en tres años, por delante de sus compatriotas Brigid Kosgei (67:52) y Joyciline Jepkosgei (68.10). La campeona del mundo de 10.000 metros de 2009, Linet Masai, que vuelve a la competición, fue cuarta con un tiempo de 1:08:11 en una carrera en la que las keniatas han dominado la carrera.