Jennifer Smith es una mujer de 33 años que vive en Iowa, Estados Unidos. Nunca jamás había pensado en terminar una maratón y completar sus 42 kilómetros y 195 metros hasta el pasado mes de julio, por no querer ser la última participante en terminar una prueba. Había sido su sueño desde hacía mucho tiempo tras participar en alguna prueba de 5 kilómetros y completar un máximo de 13 kilómetros en sus entrenamientos. Su peso justo el día 11 de julio, fecha en la que se disputaba la prueba en las Mainly Marathons Heartland Series en Clinton, Iowa, era de 157 kilos. Hasta el momento, el récord mundial Guinness de mujer más pesada en terminar un maratón estaba en manos de Ragen Chastain, que consiguió terminar la misma prueba en 2017 con un peso de 130 kilos.

Jennifer Smith había estado luchando contra su tremendo peso durante años, habiendo alcanzado un máximo de 172 kilos después de un accidente en 2013 en el que casi pierde una pierna y que le dejó inmovilizada durante tres meses. Cuando quiso ponerse a andar de nuevo, e incluso intentar correr, los problemas se sucedieron uno tras otro. Sus primeros 5 kilómetros le llevaron 90 minutos para poder terminarlos, pero lo consiguió. Y conforme iba pasando el tiempo, cada vez se acercaba más a la frontera de los 60 minutos. En 2018 por fin rompió la barrera de la hora en 5K. Además, su ejemplo servía para inspirar a otros corredores, que lejos de reírse o burlarse de ella por su tremendo peso, veían en ella un modelo a seguir para luchar contra el sobrepeso.

Su padre fue siempre uno de los principales apoyos para no tirar nunca la toalla. Siempre le dijo que podía hacer cualquier cosa que se propusiera en la vida y que si algún día intentaba correr una maratón, él estaría a su lado. El gran problema de Jennifer para correr una maratón es que la mayoría de las pruebas exigen un tiempo mínimo para terminarlas, sobre las 7 horas, un tope muy ambicioso para alguien con tanto peso. Afortunadamente encontró la prueba perfecta, las Mainly Marathons Heartland Series, cerca de su casa. Con un año de antelación, empezó su entrenamiento. Con 172 kilos por aquel entonces, se puso como objetivo ser la mujer de mayor peso en terminar una maratón. Para ello habló con Guinness para presentar su candidatura al récord mundial y una vez obtuvo el visto bueno de sus médicos, comenzó la cuenta atrás para el día de la carrera.

Jennifer Smith

Foto: Jennifer Smith

El día de la prueba, 11 de julio

En septiembre de 2018 fallecía el padre de Jennifer, su principal apoyo para seguir adelante en esta cruzada que tenía por delante. Más que un motivo de tristeza, la imagen de su padre estuvo presente en todo momento aquel 11 de julio. El entrenamiento hasta esa fecha no había salido como esperaba por varios motivos, y el entreno más largo que había podido hacer no llegaba a los 15 kilómetros. La prueba dio comienzo a las 4 am y un total de 80 corredores se dieron cita junto a Jennifer, todos entusiasmados por empezar. El maratón consistía en un total de 12 vueltas en los que cada corredor recogía una goma elástica cada vez que terminaban una vuelta. Jennifer salió de las últimas posiciones y con una media de 13 minutos por kilómetro hasta llegar al kilómetro 27. Entonces se detuvo y empezó a preocuparse. Las ampollas en los pies le dolían y no sabía si iba a poder continuar. Pero entonces es cuando pensó en su padre y que no podía decepcionarle aquel día. «No dejaba de pensar, estoy corriendo para transmitir un mensaje y es lo que estoy tratando de demostrar. No sólo estoy tratando de conseguir un récord, sino que estoy tratando de enseñar a la gente que puedes sobrepasar tus límites, nunca rendirte, y que puedes hacer cualquier cosa que te propongas».

Los últimos 10 kilómetros fueron los más duros para Smith hasta que vio la línea de meta y todavía tuvo fuerzas de ponerse a esprintar. Su objetivo era terminar en menos de 12 horas y terminó en 11 horas, 50 minutos y 36 segundos y tras consumir casi 4.000 calorías en total. Al terminar, Jennifer Smith no solo había terminado su primer maratón, sino que se había convertido en la mujer más pesada de la historia en terminar una maratón.

Jennifer dice que no se detendrá ahí. Después de completar este maratón, espera completar 50 kilómetros el año que viene.