Dominar la natación es bastante complicado, ya lo hemos comentado en más de una ocasión. Tratar de entrenar la velocidad y la fuerza es importante, pero la técnica, aunque sea a primera vista tediosa y aburrida, es fundamental. Además de que la recompensa al esfuerzo de trabajarla es amplia: nada nos hará mejorar más nuestros ritmos que una buena técnica.

Sobre todo en lo concerniente a la patada: Si conseguimos tener una buena técnica en nuestras piernas, tenemos mucho terreno ganado. Se estima que las piernas consumen en torno al doble de oxígeno que los brazos en la natación. De ahí que buscar una patada lo más eficiente posible sea fundamental. Para ello hay diversos ejercicios de técnica bastante interesantes, queriéndonos centrar hoy en el que es conocido como Patada de 360 grados.

Antes de contaros cómo se desarrolla, un pequeño inciso: La hidrodinámica es un factor fundamental en la natación y la posición del cuerpo, uno de los factores que podemos controlar. Este entrenamiento de la Patada de 360 grados se utiliza para saber qué tipo de patada tienes y comprender si es efectiva o por el contrario estamos frenando nuestro cuerpo más que avanzar. No solo nos ayudará a mejorar nuestra patada, también nos aportará un mayor equilibrio, hidrodinámica y estabilidad en el tronco.

El ejercicio de la patada de 360 grados

Para realizar este ejercicio debemos extender los brazos hacia delante entrelazando las manos y manteniendo los hombros relajados. Es importante que tratemos de mantenter los brazos lo más firmes posible, buscando que «rompan» el agua a nuestro favor. Después nos impulsaremos desde el fondo de la piscina para comenzar con la fase de patada.

¿Qué hay que hacer? Pues básicamente cada número determinado de patadas, cuatro, seis u ocho, hay que rotar el cuerpo 90 grados, de tal manera que tras cuatro repeticiones hayamos girado nuestro cuerpo completamente.

Os enseñamos un vídeo muy parecido al ejercicio que os traemos hoy, en este caso se trata de la patada de mariposa 360, simplemente varia en que nuestra modalidad no es subacuática y en el tipo de patada.

¿Qué hay que tener en cuenta para hacer este ejercicio correctamente? El cómo hacemos la patada: no debemos buscar que sea amplia, todo lo contrario, con que marque un arco de entre 30 y 45 grados, es más que suficiente. Todo lo que sea excedernos de este movimiento nos hará perder hidrodinámica y velocidad.

La patada 360, a simple vista, muy parecida a la posición streamline, es un ejercicio más completo dado que añade un control en la respiración y en el cuerpo que la posición streamline no ofrece.