Llegan malas noticias desde Italia respecto al estado de Nicky Hayden. Según parece, el pronóstico del piloto norteamericano es de máxima gravedad, sin esperanzas de mejora, y se está pendiente de la llegada de la familia para tomar decisiones al respecto.

Al parecer, según indicaron las primeras informaciones, Hayden no respetó un STOP en una carretera secundiaria entre Riccione y Tavoleto, en la costa noreste del país, muy cerca de Rimini. El conductor del peugeot, un joven de treinta años, no tuvo tiempo de reacción y el piloto terminó impactando con violencia contra el cristal delantero, sufriendo un gravísimo politraumatismo craneal que le derivó en un edema cerebral difuso. Además sufrió fracturas en tóxax y abdomen y una fractura abierta en la pierna.

Según declaraciones de los médicos en el hospital Maurizio Bufalini, de Cesena, al que fue transportado en helicóptero, es materialmente imposible que se recupere.

Esta triste noticia no hace más que reafirmarnos en algo que llevamos comentando desde hace mucho tiempo: los ciclistas tenemos obligación de respetar el código de circulación, ya no solo por nuestra convivencia con los conductores de tráfico, si no también por nuestra propia seguridad. Nuestra carrocería, por desgracia, somos nosotros mismos.