Lucy Charles se imponía este pasado domingo en Ironman Sudáfrica, Campeonato continental de la distancia, por segunda vez consecutiva. La británica, gran favorita antes del comienzo de la prueba, entraba en meta con poco más de cinco minutos de ventaja sobre Gurutze Frades -que se hacía así con la clasificación directa para Kona 2019-, y ocho sobre la sudafricana Annah Watkinson, que volvía a subirse al podio de una prueba en la que atesora hasta tres títulos -2013, 2014 y 2015.

Lo más curioso de la prueba fue, sin duda, el calzado escogido por las tres: Según se podía ver en un primer plano momentos antes de la ceremonia de entrega de medallas, las tres habían corrido con Nike Vaporly Flyknit, un modelo heredero de las las famosas Nike 4% que utilizó Eliud Kipchoge para tratar de bajar de las dos horas en maratón y que se ha demostrado que, efectivamente, suponen un ahorro de hasta el cuatro por ciento en maratón. Ninguna de las tres cuenta con el patrocinio de la marca de Oregon. Lucy Charles, hasta hace apenas unas semanas, competía utilizando Skechers. A Gurutze durante la temporada pasada se le vio con On Running -la misma marca que utiliza Javier Gómez Noya– y Watkinson corría con Saucony hasta perder su patrocinio.

Pero hay más: en la prueba masculina, el alemán Michael Weiss, tercero en meta, también compitió con las Nike Vaporfly Flyknit. El norteamericano Ben Hoffman, ganador de la prueba, ha afrontado importantes cambios en material: comenzando con la bici, ya que tras diez años con Specialized ahora utiliza la Cervelo PX5, y continuando con las zapatillas. Tras años de utilizar Zoot, en meta se le pudo ver con las Nike Pegasus Turbo. Y basta echar un vistazo a su cuenta de Instagram para ver que entrenando también utiliza las Vaporfly.

¿Y en el resto de carreras?

Este fin de semana, además de Ironman Sudáfrica, se celebraban otras dos pruebas del circuito: Ironman 70.3 Oceanside, donde Daniela Ryf y Ben Kanute se impusieron en meta, otros dos miembros del podio utilizaron las Nike Vaporfly Flyknit, Holly Lawrence en chicas y Rudy von Verg en chicos. Por su parte, en Ironman 70.3 Texas la ganadora de las féminas, Jeanni Seymour, lucía las Nike Vaporfly 4%.

¿Y por qué?

Estamos en un momento del triatlón en el que cualquier ganancia, en el más mínimo detalle, supone la diferencia entre ganar una carrera o no. Lejos han quedado los tiempos en los que el patrocinio primaba sobre el rendimiento, y ya son habituales los deportistas que, pudiéndoselo permitir, optan por escoger ellos mismos determinadas piezas. Hace tiempo, Sebastian Kienle reconoció que había dicho que no a nuevas marcas ya que no le podían asegurar los mismos ahorros aerodinámicos que las que hasta ese momento tenía.

Partiendo de esta premisa, y con la comprobación de que realmente las Vaporfly 4% sí suponen un ahorro, puede llegar un momento en que, al menos en media y corta distancia, se las veamos a muchos más deportistas: desde aquellos que no tienen directamente patrocinador de calzado, hasta a aquellos que opten por buscar el ahorro de tiempo antes que el ingreso económico.

Habrá que ver, el próximo mes de octubre, en el tradicional conteo de material del Campeonato del Mundo de Ironman si la tendencia de los últimos años cambia y Nike irrumpe con fuerza.