Asistimos a un momento cuanto menos sorprendente en el mundo de la carrera a pie. ¿Qué nos está pasando? Personas que superan los 80 y los 90 años corriendo en tiempos de jóvenes e incluso terminando Ironmanes, y niños y niñas de menos de 11 años rozando la línea de la hora y media en los 21 kilómetros. Estamos hablando que el récord mundial masculino está en manos de Zersenay Tadese (58:23) dese 2010 y en femenino de Peres Jepchirchir, conseguido este pasado mes de febrero (1:05:06). ¿De qué serán capaces estos niños cuando tengan 15 años más?

Estamos hablando de niños de apenas 10 años con una marca de 1:23:56 en medio maratón, como el caso del norteamericano Hunter Pérez conseguida en 2014.  Sí, sí, has leído bien, un tiempo que muchos de nosotros no conseguiremos jamás por mucho que entrenemos. Y si este registro te hacer replantearte todos tus entrenos, aquí tienes otra marca que te va a dejar muerto: con 7 años Jaden Merrick se hizo una media en 1:43:34 en 2015, ahí queda eso.

Foto: storify.com

Tristán y Hunter Pérez. Foto: storify.com

Y como la mujer en Estados Unidos ya es oficial que supera en porcentaje a hombres corriendo, tienen que empezar desde muy jóvenes. Ahí  tenemos a Makenzie Kolvoord que posee el récord mundial con 7 años también en 1:40:59.

Estos registros con 7 años solo son para ir abriendo boca. Mirad el cuadro de los mejores tiempos acreditados por niños en Estados Unidos:

Tiempos

Algunos ejemplos

La última gesta en niños corriendo medias maratones la protagonizó el pasado 12 de noviembre Charlie Westrip. Con solo 6 añitos Westrip corrió el medio maratón de Hutsville (Alabama) en 2:06:51. Cuando tenía 5 años, Charlie empezó a correr como forma de pasar el tiempo con su padre, que es militar. No solo le encanta ver cómo todo el mundo le admira por su resistencia a tan corta edad, sino que ha descubierto en el mundo de la carrera una forma de viajar por los diferentes estados.

“Es muy competitivo y le gusta ganar”, dice su madre. “Y le encanta tomarse luego un helado cando termina la carrera”.

Otro caso similar lo tenemos en Caleb Barnes, de 9 años. El 13 de noviembre de 2016 corrió el medio maratón de Cambridge (Massachusetts) en 1:34:44, batiendo en 15 segundos el récord anterior que estaba en manos de Liam Ballard. Su madre no le daba tanta importancia a los récords y decía que lo único que quería era seguir fomentando el amor de su hijo por correr, sin importarle mucho los resultados. Diga lo que diga la señora Barnes, el caso es que su hijo tiene el récord en su categoría así como quien no quiere la cosa.

Reinhardt Harrison empezó a correr poco después de aprender a andar, por lo que no les pilló de sorpresa a sus padres que les pidiera que le dejaran correr una media maratón.

Foto: abcnews

Reinhardt Harrison empezó a correr a los 3 años. Foto: abcnews

“Le dije: no, no estás preparado”, y él nos decía “bueno, ¿cuándo puedo?», dice el padre, Dennis Harrison. “Correr es su pasión”. Pensando que no iba a poder todavía con la distancia, el padre le dejó participar en una media con tan solo 10 años. Su debut no se hizo esperar y en 2014 terminó con un tiempo de 1:35:02, dos minutos más rápido que el récord anterior. Y ni siquiera lo dio todo, porque su padre le insistió en que corriera a ritmo de entrenamiento.

 

Reinhardt Harrison con 10 años

Reinhardt Harrison con 10 años

 

En fin, que después de ver estos casos a uno siempre le queda la duda de saber si este tipo de distancias son aptas para niños tan pequeños.

Hay muchos detractores y críticos que mantienen que los niños no deben correr largas distancias. El doctor Alex Diamond, un experto en medicina deportiva de la Universidad Vanderbilt en Nashville, Tennessee, mantiene que las cosas han cambiado a lo largo de los últimos años en lo que se refiere a la distancia y los niños. “Hace diez o quince años, creo que la respuesta que habría obtenido por parte nuestra sería un no rotundo», dice Diamond. “La tendencia ha cambiado, y en algunos casos concretos, nuestra respuesta ahroa es un sí”.

No hay evidencia científica que demuestre que los niños deban o no deban correr larga distancia. “En un niño normal, sano y sin lesiones, por ahora no hay ninguna prueba que diga que no debe participar en este tipo de carreras que pueda afectar a su crecimiento u otro tipo de problemas”, dice Diamond.

Lo que sí recomienda es aumentar la distancia gradualmente para evitar el exceso de entrenamiento y el agotamiento. Y, también, asegurarse que es el niño el que quiere correr y que no son los padres o el entrenador el que le “obliga” a correr.

Fuente: abcnews