Neil Campbell es el ciclista más rápido de todo Europa, pero no sobre una bici convencional, sino ayudado por un vehículo de apoyo.  La hazaña tuvo lugar en el aeródromo de Elvington, en Yorkshire (Inglaterra) y el reto fue especialmente complicado, porque la pista era tan solo de 3,2 kilómetros de longitud.

La bici, como podréis imaginaros, nada tiene que ver con lo que venimos conociendo como bici. Fue diseñada por un especialista británico con fibra de carbono y con elementos específicos para ser muy resistente y estable a velocidades por encima de los 300 kilómetros por hora, por lo que la distancia entre ejes es muy superior a lo normal y neumáticos especiales capaces de aguantar semejante velocidad.

Foto: Porsche

Por otro lado, el vehículo de apoyo debía ser lo suficientemente grande como para que el ciclista pudiera “refugiarse” tras él, pero también rápido y con una gran aceleración. Además, iba equipado con una estructura a modo de pantalla aerodinámica para ayudar todavía más al ciclista.

Conducido por el piloto británico Andy Frost (campeón de carreras de aceleración o drag racing), el coche”remolcó” al ciclista hasta los 177 km/h, momento en el que se desenganchó del vehículo y comenzó a pedalear.

Pasó por el radar a 240 km/h (149 mph) y tuvo que frenar inmediatamente para detenerse a tiempo en la relativamente corta pista de aterrizaje. No es un récord mundial (sí europeo) pero la marca está muy, muy cerca.

Fuente: motorpasion