Junto con entrenamiento y el descanso, forma el triangulo de elementos que sostiene nuestro rendimiento deportivo. Por eso hemos hablado en otras ocasiones de la importancia de la nutrición. Una correcta nutrición es importante no sólo en lo deportivo, sino para una lograr una buena salud.

Pero es en deportes de resistencia, como el triatlón, donde adquiere aún un peso mayor. Nadar, pedalear y correr supone un desgaste físico de gran calibre para el que nuestro organismo deberá contar con los recursos suficientes. Por esto es importante tomarse en serio la nutrición para ser mejor triatleta.

Consejos sobre nutrición para ser mejor triatleta

Aunque nos encontramos en un campo muy amplio al que podríamos dedicarle un artículo tras otro, vamos a tratar de resumir las pautas fundamentales en una serie de consejos con los que lograr una buena nutrición y maximizar así el rendimiento. Cumpliendo con estos puntos mantendrás tu ritmo y, más importante, tu salud.

Los carbohidratos son los reyes

Del mismo modo que un vehículo, nuestro cuerpo requiere energía para funcionar. Los carbohidratos son el combustible ideal para nuestro cuerpo ya que nuestro organismo los asimila muy rápido y los usa como fuente energética, sobre todo cuando la intensidad es alta. Por eso deberán ser el pilar de nuestra dieta; sin olvidar, por supuesto, las grasas y proteínas.

Lo malo es que no tenemos suficiente espacio para almacenar todos los carbohidratos que necesitamos, por eso es importante ayudarse de carbohidratos en forma de líquidos, sólidos o geles durante la competición. El uso de bebidas y geles deportivos en la previa de la competición y durante la misma, así como en entrenamientos de larga duración, nos asegurará uno niveles de energía óptimos para dar los mejor de nosotros.

La hidratación obligatoria 

Una hidratación adecuada se convierte en imperativa cuando realizamos ejercicio físico. De lo contrario nos arriesgamos a sufrir un deshidratación, o lo que es lo mismo, la pérdida del líquido necesario para el funcionamiento normal de nuestro cuerpo. De ahí su importancia: no sólo es perjudicial a nivel de rendimiento deportivo, sino que puede poner en peligro nuestra vida en situaciones extremas.

La sudoración es el principal motivo de pérdida de líquidos durante el ejercicio. Con ella perdemos electrolitos como sodio, potasio y cloruro, esenciales para una buena hidratación. Aunque la sudoración puede variar en función de la persona, el clima o hasta la ropa utilizada, es importante consumir líquidos en pequeñas cantidades cada 10 o 15 minutos para compensar esta pérdida.

El agua y las bebidas deportivas son las dos fuentes mas recomendables. La primera no contiene calorías ni electrolitos, por lo que es una gran fuente de líquidos para carreras más cortas y menos intensas. Para una duración más larga o de mayor intensidad, o cuando lo ideal es combinar su consumo con bebidas deportivas. Estas proporcionan una combinación de líquidos, electrolitos y carbohidratos que, entre otras cosas, reponen el sodio perdido a causa de la sudoración.

Recupera siempre

Tras el ejercicio físico debemos reponer el combustible perdido. Una recuperación nutricional adecuada ayuda a maximizar el esfuerzo de cara a los próximos entrenamientos.

El objetivo de una comida de recuperación es simple: reponer los almacenes de energía con facilidad mediante carbohidratos de fácil asimilación, rehidratar nuestro cuerpo con líquido y electrolitos, además de reparar nuestros músculos con proteínas.

Cuando entrenamos una vez al día nuestro cuerpo tiene tiempo suficiente para recuperarse con una dieta normal. Sin embargo, la mayoría de nosotros intenta doblar sesión y sacar el máximo partido a cada día de entrenamiento. Hay veces que entrenamos por la mañana y hacemos un nueva sesión por la tarde. En estos casos en los que el entrenamiento aumenta y disminuye el tiempo de recuperación, una correcta nutrición es crucial para un rendimiento óptimo.