Últimamente hemos estado hablando en Planeta Triatlón sobre la burbuja y si se nos está yendo un poco de las manos el tema del dinero invertido en tri. Y no es para menos, entre inscripciones, material, y demás, mejor no hacer las cuentas de lo que nos dejamos al año con nuestro amado deporte. Para dar más gracia al asunto, invertimos en mejoras y dejamos lo importante de lado: la recuperación. Pero no te preocupes, no te vamos a pedir que inviertas más dinero en fisios (que si puedes, no está de más), ni que te compres un foam roller porque si no vas a petar al de dos meses de entreno. Al revés, venimos a proponer formas de recuperar mejor con objetos que tengas ya por casa Toma nota que empezamos.

Rodillo de cocina

El clásico sustituto del foam roller, para los más puristas con el asunto de comprar juguetitos nuevos. El objetivo es báscimante amasarte el cuerpo para soltar las zonas más cargadas después de un entrenamiento o competición durante la sesión de estiramiento. Al uso, es como un foam roller actual, pero podemos usarlo también agarrando por los mangos y usarlo sentado para pasarlo por los gemelos, cuádriceps, etc…

Botella de agua

Sería un foam roller 2.0. La versión mejorada. Con una botella de cristal con agua fría o incluso congelada previamente podremos rodarla sobre una alfombra con el pie hacia detrás y hacia delante con el pie para aliviar la zona plantar. Es muy recomendado el uso para molestias, prevenir y/o combatir la temida fascitis plantar del corredor.

Pelota de tenis

¿Foam roller 3.0? Algo así sería, es ir un pasito más allá, ya que con la pelota de tenis podemos incidir más puntualmente y de manera más profunda en los lugares donde más cargado notemos. Es sin duda mi preferido, ya que en mi caso, viajo bastante por trabajo, y apenas me ocupa en la maleta de viaje. Encima nos servirá también para practicar técnica en la piscina. Es tener 2×1 en un espacio muy reducido.

tenis

Toalla

Una ayudante perfecta a la hora de estirar los músculos que se nos resisten. Podemos rodear el pie estando tumbados boca arriba con la pierna levantada para poder estirar isquios de manera eficiente, usarla para estirar el pecho agarrandola con las dos manos por la espalda…etc

Almohada

Uno de los trucos pasivos más fáciles de llevar a cabo y que nos ayudarán bastante a mover la sangre de las piernas después de una tirada larga, competición o entreno exigente. Basta con colocar una almohada bajo las piernas para elevar un poco las piernas cuando vayamos a dormir y facilitar la circulación de vuelta de las extremidades, consiguiendo un mejor drenaje de lactato y sustancias tóxicas post entreno.

 

¿Y tú? ¿Conoces algún otro truco para ayudar a la recuperación? Cuéntanos en los comentarios y aprenderemos un poco juntos!