Hace unos meses nos hacíamos eco de la aparición de una nueva tecnología completamente disruptiva en lo que a entrenamiento de ciclismo indoor se refiere: Oreka Training.

La compañía, fundada en 2016, ofrece con su rodillo una sensación única de pedaleo. Como si de una cinta de correr se tratase –aunque en realidad no guarda más relación que la estética-, la bicicleta se desplaza con un movimiento cien por cien real, pudiendo incluso balancear la bici tal y como haríamos en la carretera.

La noticia con que venimos hoy habla de la expansión internacional: tras la buena acogida dentro de nuestras fronteras, en la que hemos podido verles con Toni Misser o en el reciente Sant Andreu Solobici Festival by Shimano, la marca se lanza al mercado europeo, donde también está siendo recibido con gran expectación. Tras su acuerdo con Sportrainer en Rusia, ya son cuatro las zonas en que se puede adquirir el rodillo: Alemania, Francia, Benelux y la citada Rusia.

¿Qué ofrece Oreka Training de distinto?

Pues básicamente cambia el concepto de entrenamiento indoor. Lo que a priori puede parecer una frase hecha, no lo es en absoluto, ya que volvemos a las sensaciones de un rodillo tradicional, de aquellos que nos hacían ganar técnica, pero con las ventajas de eliminar por completo el riesgo de caída y de estar conectado a una plataforma online que hace mucho más ameno y eficiente el trabajo.

En este caso está conectado con BKool, con lo que la disponibilidad de rutas en las que entrenar es ilimitada.

Otro de los atractivos es el entrenamiento por potencia. Si ahora en exterior todos queremos saber los vatios a los que vamos rodando, con Oreka también se tiene esta información y de manera mucho más ajustada a la realidad comparado con otros modelos estáticos. El sistema detecta la pendiente de la ruta y regula la dureza de la cinta, pudiéndose alcanzar hasta los 750 watios. Pero más que eso, el hecho más reseñable es poder alcanzar volúmenes de potencia altos a baja velocidad.