Nuestro amigo triatleta lleva tiempo dándole vuelta a aquello que  tan bien le cuadró sobre el papelQuiere organizar un triatlón olímpico ( y si puede, un media distancia, que sólo se trata de dar un par de vueltas más y listo)  y no va a rendirse sin haberlo, que para eso es triatleta.

Con su papel y su lápiz ha hecho una relación de las distintas instituciones a las que tiene que pedir permiso (el españolísimo “Aquí con quién hay que hablar?”)  ya que lamentablemente para él, de su abuelo no heredó ni la playa, ni el paseo marítimo, ni la carretera.

Para el segmento de natación, cree que debe contar con el permiso del Ayuntamiento,  y si la playa se encuentra junto al puerto de la ciudad/pueblo, le han dicho que tiene que solicitar también permiso a la Autoridad Portuaria e incluso, a la Capitanía de la Comandancia de Marina. Coño¡¡ Sólo para el segmento de natación, tiene que hablar con tres instituciones distintas? Ufff….y aún queda decidir donde situar los boxes y los otros dos segmentos.

La situación de los boxes le encanta. Tiene clarísimo donde le gustaría instalarlos. En la zona del viejo muelle, que tan bien ha quedado después de la restauración. Salimos (sigue pensando en modo triatleta) del agua por aquí, en menos de 100 m, hacemos  la T1 y a por el segmento de ciclismo. ¿Y el Muelle? ¿Es propiedad de la Diputación, del Cabildo, de la Autoridad Portuaria o del Ayuntamiento? ¿Como me puedo enterar? ¿A quién pregunto?

Foto: Bart Stevens

Foto: Bart Stevens

Afortunadamente, el circuito de la bici lo tiene clarísimo. El Google Maps se lo ha puesto fácil.

Aquí el número de “con quien hay que hablar”  tampoco se queda corto. Si el recorrido sólo transcurre por un término municipal, se simplifica bastante; aunque no hay que olvidar que necesita pedir permiso a la Dirección Provincial de Tráfico y que te autoricen el recorrido, incluso es posible que te limiten el tiempo en el que puedes mantener la carretera cortada al tráfico (a ver si vas a tener que poner los odiados cortes de tiempo en la bici…). “Como me dé un calentón, hago todo el recorrido de bici en modo urbano y si se me queda en olímpico, pues que se quede…que a este paso, voy a tener que hablar con más gente que un político en elecciones, coño¡¡”.  Lo han visto tan agobiado, que no le han contado que si quiere hacerlo por la calles de la ciudad, tendrá que hablar con dos o tres más…los técnicos de Deportes del Ayuntamiento, y el Delegado de la Policía Local, como mínimo…con la complicación que se presenta al tener cerrar varias/muchas calles para que unos chalados (no más de 500)”…se pongan a dar saltitos y a pegar vueltas…”(expresión literal)

Foto: Ironman

Foto: Ironman

Lo que si le han contado es  que es posible que (realmente se lo han asegurado) le pidan un Plan de Seguridad. ¿Plan de Seguridad? Pues si… y además, tiene que contar con Protección Civil, Cruz Roja y la Federación Autonómica de Triatlón. Espera, espera…¿Plan de Seguridad? Protección Civil, Federación?  A ver chato, salvo que quieras que sea el equivalente a un partido amistoso de solteros contra casados, tienes que contar con los Oficiales de la Federación, con su Director Técnico incluido (y este señor/a también te puede meter la tijera en tu recorrido soñado, y si no le gusta donde has puesto un cono, no da la salida a la prueba…y la ciudad a medio cerrar o a  medio abrir, según se mire…). A ver,  si no quieres hacer el sector ciclismo en bici estática, no te queda más remedio…así que nuestro amigo suma otros tres/cuatro interlocutores a la lista…y van unos seis o siete “con quienes tiene que hablar”…

Foto: Francisco García "Lucanux"

Foto: Francisco García “Lucanux”

Menos mal que el recorrido a pie es en el mismo municipio que la natación. Esto le ha dado un pequeño respiro, pero un amigo triatleta un poco cabroncete (Ayyy ¡¡esos amigos¡¡¡) está haciendo el papel de “mosca cojonera” y le ha preguntado por la boyas (“que sean muchas y que se vean bien de lejos¡¡¡)

También le ha preguntado dónde va a poner la meta,  por el marcador de tiempos, por la vallas que delimitan la entrada en meta, por los avituallamientos (“no puede faltar ni bebida, ni comida¡¡¡” le aprieta y le insiste: “ al menos dos por vuelta en ciclismo y otros dos por vuelta en carrera a pie”), también le pregunta por los voluntarios (“cuantos primos tienes?”), por el podio, por las medallas…

Y finalmente, ese amigo bien intencionado (o no tanto) le pregunta por el presupuesto. ¿El presupuesto? ¿Qué presupuesto? A ver si esto me va a costar dinero….y asi se queda nuestro triatleta, pensando que quizá no ha sido tan buena idea lo de meterse a organizador

Continuará…