Lo que mal empieza, bien acaba. Hace dos días Iberia jugaba a ponernos nerviosos con la bici de Pablo Dapena. Como aventurando una catástrofe. Pero la historia nos la conocemos, porque llevamos años viéndola en las películas: al final, siempre, ganan los buenos. Hoy no había nada que apuntara a que la norma cambiaría.

Por eso el Campeonato del Mundo ITU de Larga Distancia arrancó como arrancan las películas: con las cosas de cara. 07:00 de la mañana en Fyn (Dinamarca) y arranca la prueba. Tras 3.000 metros de natación Pablo Depena sale del agua en cabeza con Marko Albert seguidos a 30″ de un grupo donde están Nikolay Yaroshenko, Ruedi Wild, Mathias Petersen o Emilio Aguayo.

Rápidamente Albert coge la cabeza en el segmento de bici seguido de Dapena. En el kilómetro 17 Albert y Dapena pasan con unos 40″ sobre Wild y el danés Petersen. Algo más atrás persigue un grupo con Molinari, Viennot y Aguayo, entre otros, que ruedan juntos a algo más de un minuto.

En el kilómetro 36 las diferencias se reducen y Wild y Petersen están cada vez más cerca. El grupo de Aguayo también consigue recortar a la cabeza. Sin embargo aquí llegaría la cara amarga de esta historia, Aguayo se ve obligado a abandonar tras un segundo pinchazo que no puede remediar. Una pena lo del valenciano, que poco después mostraba su lágrimas en Instagram. Llegaba a su primer mundial con la Selección con mucha ilusión y algunas papeletas de lograr una buena actuación.

Poco más allá del ecuador del segmento de ciclismo el grupo donde rodaba Aguayo alcanza la cabeza y sobre el kilómetro 90 Ruedi Wild se pone al frente. Tras 120 kilómetros el suizo llega a la T2 con poco más de 30 segundos sobre Dapena, Molinari, Albert y el francés Maurel.

A partir de aquí Dapena encara el mundial. En los primeros compases de la carrera a pie el de Pontevedra sobrepasa a Wild para situarse al frente. El triatleta de Richterswil sobreviviría al lado de Pablo hasta que el español decide dar un cambio de ritmo no apto para todos los públicos. A partir de ahí sólo ha habido que esperar.

Y sufrir. Porque en una película uno empatiza con el protagonista. Y hace suyo el sufrimiento, y los nervios, y la agonía de esperar a un final que, aunque uno conoce, no llega. A los que hemos seguido esta historia desde que el guión empezó a forjarse nos emociona ver un final con sabor a comienzo.

Ya lo escribía Diego Rodríguez hace unos meses: “Estos éxitos a los que el gallego del Fluvial del Lugo nos está acostumbrando invitan a pensar que ha venido a la media y larga distancia para quedarse, y encima rendir a nivel de las máximas estrellas internacionales“. Ahora podemos decir que Pablo no sólo ha venido, sino que ha llegado. Y lo ha hecho para quedarse de manera definitiva, porque ahora él también es un estrella.

La dedicación, el trabajo, la constancia y la ilusión han hecho hoy a Pablo Dapena, un triatleta que hace dos años, tras una mala racha, pensó en dejarlo, Campeón del Mundo de Triatón de Larga Distancia.

Clasificación final

El gallego ha cruzado la meta en 5:19:30, marcando el mejor parcial a pie y con 2:42 sobre Wild y 2:57 sobre Albert.

1. Pablo Dapena Gonzalez – 5:19:30
2. Ruedi Wild – 5:22:13
3. Marko Albert – 5:22:27