Quien más, quien menos, alguna vez se ha cruzado en el vestuario del gimnasio con un armario empotrado tomando uno de sus batidos post entrenamiento. Si me preguntáis a mí, siempre había pensado que eso que hacen no es bueno, que seguro que lo que hacen es hincharse y tirar por la vía rápida, en vez de por la del trabajo duro. Pero reconozco que probablemente estuviese equivocado. Llevo una temporada preocupándome por el tema de la suplementación deportiva y, como todo, en su justa medida, puede ser beneficiosa para nuestro entrenamiento de triatlón.

Hoy os voy a hablar del suero de la proteína de la leche. Éste es un suplemento que se utiliza para hipertrofiar y ganar masa muscular, pero que también sirve, y hete aquí lo importante, para quemar grasas. Como triatletas puede ser más o menos importante tener más músculo (yo diría que de hecho en la larga distancia no es tan importante), pero sí que hay que valorar seriamente lo de que nos ayude a reducir grasa. Comparando con la proteína derivada de la carne, se ha comprobado que la de suero de leche es más efectiva para reducir la adiposidad y que, además, incrementa la sensibilidad a la insulina, lo que sería beneficioso para el tratamiento de la obesidad.

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En este sentido, se ha demostrado que la proteína de suero de leche favorece la quema de grasa disminuyendo la pérdida de masa muscular. ¿Pero qué tipos de proteína de suero hay? ¿En qué hay que fijarse a la hora de comprar una marca u otra?

Pues hay tres tipos principales:

  1. Concentrado de proteína de suero, que se obtiene en el primer procesamiento del suero de la leche. Contiene aún grasa y lactosa, y el porcentaje de proteína que se consigue ronda el 75%.
  2. Una vez que se eliminan el cien por cien de la grasa y casi la lactosa al completo, nos quedamos con el aislado de proteína, con el que rondamos ya el 95% de proteína.
  3. Las proteínas hidrolizadas rompen las cadenas largas de proteínas y facilitan la digestión.

Lo mejor -y quizás más económico- es buscar opciones que combinen los tres tipos.

Por otro lado, hay que tener en cuenta si están hechos a base de alfa-lactoalbumina o de lactoferrina. Si lo que buscáis es principalmente reducción de peso, más allá de la mejora muscular, tendréis que buscar suplementos deportivos que contengan más porcentaje de la primera opción (la mayoría de productos combinan ambas). ¿Por qué? Pues porque aunque la lactoferrina, en los diversos estudios realizados conlleva una mayor pérdida de peso, una vez que se deja de mantener una dieta con déficit calórico, el rebote y recuperación de peso es mayor. Así que ya sabéis, alfa-lactoalbumina a tope.