Si hace un mes nos hubieran preguntado favoritos para ganar el Campeonato del Mundo de Ironman, muy pocos hubieran optado por Patrick Lange como primera opción. Ni siquiera Faris Al Sultan, su entrenador, que en una entrevista que nos concedió en la Big Island veía a Jan Frodeno como el más firme candidato para la victoria. Sin embargo, el triatleta nacido hace 31 años en Bad Wildungen, en el centro de Alemania, se hizo con la corona de vencedor y con la mejor marca de la historia del Ironman de Hawaii: 8:01:27, más de dos minutos y medio mejor que la anterior marca, de Craig Alenxander.

Tras unos días de asueto -y algún acto publicitario- en Kona, ha vuelto a casa. En una de las primeras entrevistas concedidas desde entonces, reconoce estar un poco abrumado: «La recepción en el aeropuerto de Frankfurt fue increíble. Vinieron más de cien personas y quince equipos de televisión. Desde entonces, un evento tras otro. Es muy agotador, pero lo disfruto al máximo, porque también es una forma de que reconozcan tu trabajo«.

Igual que en la entrevista que concedió a Planeta Triatlón el pasado 14 de Octubre reconocía que no tuvo apenas momentos de relajación durante la carrera, una semana después empieza a vislumbrar cómo se desarrollo, y cuáles fueron los momentos importantes. Para él, «hay muchos a lo largo de un Ironman. Se te pasan muchas cosas por la cabeza, y tienes que tomar decisiones todo el tiempo. ¿Respondo a ese ataque? ¿Me quedo esperando? ¿Cuándo ataco yo? ¿Cuándo puedo comer?«. Está claro que él tomó las decisiones más adecuadas, a tenor de los resultados.

De hecho, ya lo dijimos en su momento: tanto él como David McNamee, que no forzaron en el segmento de ciclismo a los niveles que Jan Frodeno, Sebastian Kienle o Lionel Sanders, fueron a la postre los que en mejor estado acabaron. De hecho, en la carrera a pie vimos quizás una de las fotos del Campeonato: Jan Frodeno, ya fuera de toda opción de victoria, animándole por alcanzar a Sanders y bajar de las ocho horas. «Me di cuenta. Siempre te alegras por los ánimos, aunque en ese momento no era crucial para mí«.

La carrera a pie de Lange, que completó la maratón en 2:39:59, fue simplemente de otro planeta. «En el Energy Lab me di cuenta de que podía ganar. Llevábamos unos 25 kilómetros de maratón. Lionel Sanders, que iba por delante de mí, perdía cada vez más tiempo» reconoce el alemán. «Al principio solo eran cinco segundos por kilómetro, luego diez, luego treinta, lo que me hizo más fuerte. Entonces fui consciente de que estaba llegando mi momento«.

Y así fue. A falta de apenas cinco kilómetros superó al canadiense y lejos de bajar el ritmo, forzó para entrar en meta como el hombre más rápido de la historia. «fue toda mezcla de sentimientos. Había soñado con ello toda mi vida y me había imaginado el momento en mis entrenamientos una y otra vez. Y entonces ocurre. Fue como estar en una película«.

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