Patrick Lange sorprendió a propios y extraños el pasado mes de octubre de 2017 al coronarse como nuevo Campeón del Mundo de Ironman. El alemán no solo ganó, logró establecer la mejor marca en las 39 ediciones disputadas hasta el momento de la prueba que, en ausencia de un Jan Frodeno lesionado, nos hizo pensar que el futuro del triatlón de larga distancia estaba a punto de cambiar, o al menos incluir un nuevo player que elevase un grado más la altísima competencia entre todos los primeros espadas.

Casi un año después quedan pocos rastros de la sensación de autoridad que el discípulo de Faris Al Sultan emanaba en The Big Island. En este tiempo Lange solo ha sido capaz de ganar una pruebaWaldecker Edersee-Triathlon, y en todos los enfrentamientos directos con rivales de nivel ha salido mal parado: Jan Frodeno le ha vencido en dos competiciones, Ironman Frankfurt e Ironman 70.3 Kraichgau. Antes habían podido Pablo Dapena y Andi Boecherer con él.

Hoy ha tenido que doblar la rodilla nuevamente, y en esta ocasión ante un triatleta que, a priori, no debería haber supuesto gran problema. Ha sido en Ironman 70.3 Ruegen -donde el año pasado se hizo con la victoria- y ha sido frente a Florian Angert, a la postre vencedor de la prueba con más de dos minutos y medio de ventaja.

Quedan menos de cuarenta días para Kona. Está claro que Patrick Lange tiene mucho que mejorar si quiere estar a la altura de Sanders, Kienle, Frodeno y compañía.