Los fuertes vientos convierten el ciclismo en un deporte increíblemente difícil: un viento en contra crea una resistencia adicional que nos puede poner contra las cuerdas, como una subida a un puerto. La diferencia es que normalmente puedes ver -o al menos situar- el final de dicha subida, pero con el viento en contra es otra historia: continuará hasta que te detengas o cambies de dirección, lo que se convierte una aventura de resistencia que puede liquidarnos por completo.

Nada se puede hacer para cambiar los caprichos de la madre naturaleza, pero sí hay algunos consejos que puedes seguir para ayudarte -física y mentalmente- cuando te toca enfrentarte a un viento en contra.

Drafting

Asumimos que no estamos en un contrarreloj o en un triatlón y hay más ciclistas a tu alrededor, así que vamos aprovecharnos de ello -y ellos de nosotros-. Meterse a rueda de un compañero de salida te protege del viento y te ayuda a seguir adelante con menos esfuerzo. Pero no te quedes ahí para los restos, hay que practicar eso que se llama “ir a relevos” y dar la cara. El ciclista de cabeza usará mucha más energía que los que están detrás, y por lo tanto, si hay una diferencia de habilidad y desea mantener el ritmo lo más alto posible, los corredores más fuertes deberían pasar la mayor parte del tiempo en la parte delantera.

Vuélvete pequeño

El problema de pedalear cuando tenemos el viento en contra es una mayor resistencia. La forma clave de reducir esta resistencia es reducir tu propio “arrastre”. En el duo bici-ciclista, este último representa aproximadamente el 80 por ciento del arrastre. Imagina tu cuerpo como una bandera ondeando en el viento porque es exactamente lo que es.

Cualquier cosa que puedas hacer para reducir tu área frontal es una ventaja: mantén tu cuerpo bajo, no abras los codos. Trata de permanecer oculto.

Presta atención a tu ropa

Otra forma de reducir el área frontal  al pedalear cuando tenemos el viento en contra es reducir el exceso de material que, de lo contrario, se moverá con el viento. Puede parecer insignificante, pero con viento fuerte de frente notarás la diferencia si llevas un chaleco cortavientos que aletee. Si sabes que va a hacer viento, opta por una ropa del mayor ajuste posible.

Usa el cambio de forma inteligente

Una desarrollo alto va a suponer mayor resistencia. Así que si te toca luchar contra el viento opta por una “marcha más asequible“. Eso sí, si hablamos de una bajada el viento es un punto a favor, así que aprovecha y ve con todo para ganar ese tirón extra.

Planifica la salida

La mayoría de los ciclistas verificamos el pronóstico del tiempo antes de salir para saber qué nos vamos a encontrar. Esa información previa es ideal para organizar nuestra ruta.

Si vas a tener viento, probablemente prefieras comenzar con el en contra y luego disfrutar del viento de cola en la vuelta  a casa. Por lo tanto, si sabes que hay un fuerte viento del norte, comienza yendo hacia el norte. Puede que al principio maldigas unas cuantas cosas, pero lo agradecerás cuando regreses.

Piensa en objetivos pequeños

El mayor problema que tenemos cuando rodamos con viento es la lucha psicológica a la que nos enfrentamos. Puede ser muy desmoralizador rodar dos veces más lento de lo normal al pedalear cuando tenemos el viento en contra, pero recuerda que es problema de las inclemencias del tiempo, no tuyo. Si llevaras medidor de potencia verías que estás trabajando incluso más duro de lo normal.

Si tienes series ese día no esperes los mejores números de la temporada. Pedalea pensando en pequeños objetivos: la siguiente redonda, la cabina del teléfono o ese coche aparcado más adelante. Mantén la calma y sigue pedaleando.