Todos los años, cuando se presentan las grandes vueltas por etapas, surge la misma pregunta sobre si el trazado es más favorable para los puros escaladores o para los rodadores-escaladores. Pues bien, vamos a valorar esta pregunta con datos empíricos y no solo basándonos en las opiniones y estereotipos de siempre. Antes de nada, vamos a hacer unas consideraciones previas.

La mayor parte del recorrido de cada etapa de las grandes vueltas se desarrolla en llano y zonas relativamente «fáciles» (con un desnivel inferior al 7%). El drafting aporta numerosas ventajas en ambos casos, ventajas que en cualquier caso son difíciles de cuantificar y que varían de un ciclista a otro (los corredores de menor corpulencia, en cualquier caso, se benefician más que los más grandes).

Etapas en plano vs Etapas de montaña

Vamos a comparar las etapas de plano con las etapas de desnivel medio superior al 8%, donde la velocidad no suele ser muy alta, y donde el drafting no es decisivo en el resultado final para todos los ciclistas.

Hemos calculado la diferencia de velocidad, en llano y en cuesta, que corresponde a una diferencia de potencia equivalente al 5%:

Llano

  • Pedalear a 51,2 km/h en llano exige un 5% más de energía que pedalear a 50 km/h (2625 vs 2500, las respectivas velocidades al cuadrado): la diferencia entre ambas velocidades corresponde a 1,7″/km, equivalente a 1,4″/min de esfuerzo.
  • Lo mismo ocurre con velocidades inferiores: pedalear a 41 km/h exige el 5% de potencia más respecto a hacerlo a 40 km/h (1681 vs 1600, las velocidades al cuadrado): la diferencia entre estas dos velocidades corresponde a 2,2″km, equivalente a 1,5″/min de esfuerzo.

Foto: cyclingnews.com

Subida

  • Pedalear a 20 km/h cuesta arriba exige un 5% más de energía que hacerlo a 19 km/h: la diferencia entre estas dos velocidades corresponde a 9,5″/km, lo que equivale a 3″/min de esfuerzo.
  • Lo mismo sucede a velocidades más bajas: 15,8 km/h y 15,0 km/h presenta una diferencia del 5% de esfuerzo requerido, correspondiente a 12″/km y 3″ min de esfuerzo.

Foto: pacelinecoaching.com

Por tanto, es más difícil sacar diferencias en una etapa de contrarreloj que en una etapa de montaña: una diferencia del 5% entre dos corredores equivale exactamente a la mitad en llano que respecto a una etapa de montaña.

Dicho de otra forma, una llegada en alto (con una pendiente media superior al 8%) superior a 30 minutos de duración equivale a una crono de 60 minutos.

Fuente: 53×12.com