Trabajamos la fuerza, la potencia, la técnica, hacemos series en llano, series en subida, cambios de ritmo -todo lo habido y por haber- y muchas veces nos olvidamos del descenso. Las bajadas son uno de los talones de Aquiles más comunes entre triatletas. A muchos de nosotros nos puede el miedo, no lo vamos a negar. La mala noticia es que aquí, aunque no seamos conscientes, uno puede perder mucho tiempo. La buena es que tiene solución porque se puede perder el miedo a descender en bici.

Si eres de los que se agarra a los frenos como si tu vida estuviera en sus últimos instantes, si sientes un nudo bastante severo en el estómago al entrar en una curva cerrada a gran velocidad y tiemblas sólo de pensar que puedes tocar el suelo estos consejos son para ti.

Técnica

No se trata de girar el manillar, sino de inclinar la bicicleta hacía la curva. Distribuye tu peso entre la mano interna y el pie externo y mantente erguido: la bici toma la curva por si sola de este modo.

Una y otra vez

Sube, baja. Repite. Descender y tomar curvas una y otra vez es lo mejor que puedes hacer. El miedo sólo se supera enfrentándolo. Esto te dará la oportunidad de entrenar tus habilidades. Toma una bajada como referencia y desgasta el asfalto en ella. Practicar en un que te resulta familiar es la mejor forma de ponerte a prueba. Verás como se puede perder el miedo a descender en bici y acabar apretando menos los frenos.

No busques velocidad de inmediato

Empieza por concentrarte para lograr una buena trazada, de forma suave. Olvídate de la velocidad al principio. Llega a la curva de forma controlada y frenando con anterioridad. Una vez estés en la curva suelta los frenos y trazala de forma fluida. Cuando hayas dominado esto será hora de ir a por la velocidad.

 

Agarra el manillar abajo

Cuando descendemos debemos de tratar llevar el centro de gravedad a la rueda trasera. Agarrar el manillar en los “cuernos” nos llevará de forma automática al suelo, con lo que la distribución de peso será más pareja entre ruedas delantera y trasera. Con esto conseguimos aumentar la tracción y poder tomar la curva de forma más segura.

Mantén la cabeza alta

No caigas en la tentación de mirar al suelo cuando estés en plena bajada. Mantén la cabeza alta para que puedas anticiparte a cualquier imprevisto o a la curva en si. Centra tu atención en el final de curva, esto te ayudará a cambiar la posición de tu cuerpo automáticamente y te permitirá tomar la curva de forma más fluida.

Aprende de los PROs

Se puede aprender mucho viendo cualquier carrera de ciclismo profesional. Aprovecha las grandes vueltas y las bajadas de los puertos para prestar atención a la posición y la trazada de los mejores del mundo. Algunos como Chris Froome son auténticos especialistas.

Relájate

La tensión no facilita nada. De hecho es una gran traba a la hora perder el miedo a descender en bici. Confía en tu bici, en tus ruedas y en tus llantas. Cuanto más relajado estés, mejor te saldrá y más disfrutarás. ¿De eso se trata, no?