El impacto de nuestro peso corporal a la hora de correr es algo incuestionable. Ahí no hay margen de duda. Por eso muchos nos preguntamos cuál es el peso ideal para correr. Algunas afirmaciones señalan que una pérdida de peso del 1% repercute en una mejora de 1% de capacidad para correr más rápido. Se estima también que un corredor puede mejorar su velocidad de carrera en 1.5 segundos por kilómetro por cada kilogramo que pierda. Pero todo esto es más complejo de lo que puede parecer a simple vista.

No se trata de tirar peso fuera a costa de lo que sea, si no de saber de dónde nos sobra. Generalmente los excesos de peso corporal están formados de grasa y es en está en la que deberemos hacer hincapié. Ojo con los excesos que puedan llevarse por delante músculo. Podemos vernos con menos peso, sí, pero también con menos fuerza en nuestras zancadas.

Aunque peso es uno de los factores que más oscilaciones sufren a lo largo de la temporada, podemos llegar a controlarlo. Si conseguimos plantarnos en nuestro peso ideal de competición contribuiremos de manera muy positiva a lograr un gran resultado.

El problema es que la respuesta es bastante compleja. Debemos tener en cuenta que hay numerosos factores que determinan esto. La altura, la complexión corporal, la raza, el sexo o el tipo de entrenamiento -no es lo mismo querer salir a competir que sólo a hacer deporte por disfrutar- influyen en gran medida.

Por todo esto no podríamos hablar de un peso específico. Ante todo debemos siempre buscar las buenas sensaciones. Aprender a conocer y escuchar nuestro cuerpo. Esto, junto con algunas indicaciones, dará respuesta a nuestra inquietud y nos llevará a la consecución de nuestros objetivos. En el libro “Manual del corredor de competiciónManual del corredor de competición, de Bob Glober, hay un apartado muy especial que habla acerca de esto, donde encontrarás unas tablas muy útiles dentro del capítulo “Peso y rendimiento”, que te ayudarán y orientarán de una mejor manera.

Mediante nuestra altura (cms) podremos conocer el “peso objetivo”(kg), es decir aquel que nos dará un mejor rendimiento deportivo. En el libro de Glober se muestran también los límites de peso ideales en función del tipo de cuerpo de cada corredor. Para que entendáis esto: alguien de complexión fuerte no debería estar cercano al límite bajo. Por el contrario un corredor de complexión delgada estaría aún por encima de su peso si se sitúa en el límite alto.

El peso objetivo está hecho en una fórmula basada en el peso medio de los corredores de élite. Puede tener alteraciones del 10%, tanto hacia arriba como hacia abajo:

Tabla peso ideal

Foto: atletas.info

Esta es una de las muchas opciones, variables y tablas que podrás encontrar para determinar un “peso ideal”. Como decíamos anteriormente, todo esto debe pasar principalmente por las buenas sensaciones físicas. Debemos de encontrarnos cómodos y competitivos con nuestro peso y eso no siempre pasa por tomar a rajatabla estas “leyes”. Se pueden tomar como guía u orientación pero sin olvidar nunca que cada uno tenemos unas características individuales.