El fenómenos Pokémon se ha desatado en España como si un ciclón entrara por la Península Ibérica, y a ver quién lo para ahora. Se suceden una y otra vez noticias a cada cual más friki de lo que la gente puede llegar a hacer por cazar un Pokémon. Para los que no estéis muy metidos en el mundillo de los videojuegos, se trata de una app desarrollada por Niantic que utiliza la geolocalización y la realidad aumentada para convertir el mundo en el escenario real de juego y encontrar los 151 personajes diferentes.

Hasta el mismísimo Chris Froome ha caído rendido al jueguecito tal y como demostraba ayer tuiteando una foto suya con casco de ciclismo en la categoría “Epic” del juego.

Fuente: road.cc

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Rápidamente nos hemos puesto a pensar qué influencia puede tener esta nueva adicción sobre nuestro deporte preferido, el triatlón.

¿Gratis?

Como muchas otras cosas, huye de la palabra “gratis” porque acaba saliendo la broma por un pico. Aunque la descarga es gratuita, el juego permite acceder a ciertas funcionalidades de pago que permiten mejorar más rápido algunos aspectos del juego y adquirir ítems en la tienda virtual del juego. Esto es como cuando empiezas a correr y piensas que es gratis porque solo necesitas un par de zapatillas, ¿verdad? Las narices. Primero son las zapas, luego el mejor pulsómetro posible, después el entrenador, súmale los dorsales para carreras… todo lo que te “permite mejorar más rápido algunos aspectos de tu forma de correr“, ¿te suena esta frase?

pikachu

Foto: Caracol TV

Promoción de la actividad física

Se acabó aquello de ver a los más jóvenes encerrados entre cuatro paredes jugando a los videojuegos. A partir de ahora, el escenario de juego es el mundo y cuantos más kilómetros andes/corras, más probabilidades tendrás de encontrar Pokémons por todas partes. ¿No es algo grandioso? De aquí a hacerte tiradas de 20 kms hay solo un paso.

Los gimnasios como punto de encuentro

Los jugadores van formando sus colecciones y hacen que sus Pokémons sean más poderosos luchando contra otros entrenadores en gimnasios. Allí es donde se disputan los combates Pokémon. Pues si lo llevamos a nuestro terreno, lo mismo que hacemos los triatletas, entrenar en gimnasio a las órdenes de nuestro entrenador, ¿no? Hombre, nosotros no hemos llegado a las manos que yo sepa, pero nuestra realidad no es virtual.

Geolocalización permanente

¿No utilizamos todos nuestros pulsómetros con GPS? ¿No subimos nuestros entrenos a Strava según venimos de pedalear? Solo espero que Niantic no llegue a un acuerdo con Garmin, Polar, Suunto, etc., para que aparezcan también los bichos esos mientras vamos por la carretera en bici o nos aparezca alguno en el fondo de la piscina.

Foto: Getty Images

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Consume batería y datos como un loco

El hecho de tener que tener conectado internet, la cámara, la geolocalización, el brillo de la pantalla para ver algo en exterior y la madre que le trajo, hace que aquello consuma batería como una locomotora. Esto es como cuando no has cargado la noche anterior tu pulsómetro  y te lanzas a la calle a rodar una tirada larga y al km de correr ya está pitando porque se ha quedado sin batería y eso que no has llegado ni a la primera Poképarada.

Adicción

Lo mismo que ya está pasando con otras apps como Whatsapp o Candycrush, esto puede volverse una verdadera adicción. La gente cruza pasos de cebra sin mirar, cruza semáforos en rojo, se salta cedas al paso, todo con tal de no perderse nada. ¿Adicción al triatlón? ¿Te suena de algo? ¿Qué no has sacrificado una y otra vez por no perderte un entreno? ¿Cuántas veces vas al gimnasio a la semana para mejorar cada día? En fin, qué te voy a contar de adicción a este deporte que no sepas ya. En el equilibrio está la respuesta, y en el punto medio, la virtud. Dedicarle demasiadas horas supone no dedicárselas al resto de nuestra vida, que también es importante.

Una sola sugerencia para esta gente de Niantic, ¿por qué no hacéis de cada meta de las pruebas repartidas por todo el calendario nacional de triatlón una Poképarada? Seguro que viendo el ambientazo que hay allí, la gente cambiaría los bichos esos por un buen mono de triatlón.