Nuestras madres creen que vivimos de esto, nuestros amigos dicen que estamos enfermos, nuestras novias están hasta el moño de nosotros, pero es que competir es el “summum” de todo deportista. Entiendo que es porque un deportista que corre maratones  no corre maratones todos los días entrenando, sólo correrá maratones los días que compita, y es algo a lo que debe dedicar muchísimo entrenamiento y muchísimas horas. A veces pienso que me falta disfrutar más de esa sensación que se vive al competir. Este año pasado hice sólo el Triatlón de Lleida, el Challengue de Salou y como prueba reina el Full de Vitoria. Tres pruebas de triatlón en una temporada. Al final me paso el año entrenando como un cerdo para tener sólo tres días de dorsal. Además que eso supone un riesgo muy grave, porque imagínate que pinchas o te lesionas y no puedes hacer tu gran reto del año… ante esto mi padre me diría ” la cagaste Burt Lancaster”, y además con razón!

Con el triatlón sucede lo mismo. Es muy difícil hacer un triatlón al no ser que lo hagas en una competición.

Si eres de los que practicas sólo alguno de los tres deportes del triatlón por separado, es más fácil que puedas medirte contigo mismo en cualquier entrenamiento. Si eres corredor, pues un domingo te levantas, te pones las zapas, y si quieres pues te corres un 10k en el parque de al lado de tu casa, y listo. Está claro que el que corre ultras de esas de más de 100km pues no, pero es que estos también tienen dos pelotas!!

Muchos vivimos en sitios donde no hay playa ni pantanos ni nada de nada, como mucho un rio donde está por supuesto prohibido bañarse y donde además corres el riesgo de salir del agua contaminado y con tres ojos como los peces de los Simpsons. Los que entrenamos triatlón en Écija lo sufrimos. Además del calor, claro está. Y claro tampoco hacemos triatlones para entrenar triatlones. Sólo conozco a dos que lo hayan hecho y acabaron reventados. Lo normal es que hagamos transiciones pero sólo con dos disciplinas. Y es por eso por lo que la competición se vuelve tan importante para nosotros.

Así que el día de la competición es nuestra gran fiesta. En mi Grupo de Entrenamiento tengo un triatleta y amigo que siempre me dice que si al llegar de vuelta con la bici, o haciendo las series de 50m en la piscina, supiese que hay un arco de meta de 4metros del altura y en el que pusiese bien grande “Cruzcampo”, que entonces sí que tendría esa motivación extra para entrenar. Ya no sé yo si lo que le motiva es el arco , o el gordito de Cruzcampo. Creo que si en el arco de meta pusiese ViveSoy no estaría tan motivado.

Estoy convencido que eso funciona así. Hay otra cosa que también digo que funciona y es lo que os puse en el post del “Efecto Dorsal“. No hay nada como tener un dorsal con imperdibles en el pecho para sentir que puedes darlo todo.

Así que desde Planeta Triatlón os animamos a competir y a disfrutar de este deporte en cada carrera. Además es un evento social y donde conoces a otros “enfermos” que compartirán tus locuras. 😉