No es la primera vez que hablamos de los motivos por los que los pies se adormecen cuando pedaleamos en Planeta Triatlón, pero hoy vamos a conocer la opinión de Casey Maguire, un fisioterapeuta ortopédico que trabaja en Los Ángeles y que ha tratado a triatletas profesionales, ciclistas y atletas.

Según Maguire, el entumecimiento o adormecimiento de los dedos de los pies o de los pies es un fenómeno muy extendido entre los ciclistas detrás de la cual suele haber más de una razón. En su larga experiencia tratando pacientes, tres son las principales causas de esta incómoda sensación o una combinación de ellas:

Mal ajuste de las zapatillas

Nuestros pies se hinchan mientras pedaleamos, ello es debido al aumento de la irrigación sanguínea que exige la actividad muscular. A menudo, los ciclistas que padecen adormecimiento de pies suelen llevar zapatillas de ciclismo pequeñas o demasiado ajustadas y apretadas cuando empiezan a pedalear.  Esto hace que el suministro de la sangre a los nervios quede restringido, y es cuando viene el adormecimiento.

Con todos los avances en el mundo del material deportivo, mal se tendrá que dar si no encontramos unas zapatillas con varios puntos de ajuste y con un sistema de cierre que se adapte de la mejor forma a nuestra anatomía. Además, una plantilla prefabricada o una plantilla ortopédica hecha a medida puede ayudar a mantener el pie en posición estable durante todo el recorrido de la pedalada.

Mal ajuste de la bici

La posición acoplada de los triatletas en la cabra puede aumentar la tensión en la parte baja de la espalda y en la pelvis. Las limitaciones fisiológicas como la tensión muscular, los desequilibrios de fuerza, la diferencia en la longitud de las piernas o incluso el neuroma de Morton (agrandamiento de los nervios entre los huesos metatarsianos del pie) pueden provocar tensión en los nervios que salen de la espalda y, finalmente, acaban por adormecer los dedos.

Asegúrate de que los tendones de la corva y los rotadores de la cadera sean flexibles y que tu core sea fuerte y estable. El ejercicio que hacemos a diario en gimnasio, corriendo o nadando y que no tiene por qué ser bicicleta, también tiene sus ventajas en cuanto a nuestro rendimiento y comodidad en la bici. Un buen ajuste de la bici con una prueba fisiológica es básico para intentar ir a la raíz del problema.

cambiar las calas

Mal posicionamiento de la cala

La mala posición de las calas en las zapatillas suele ser el problema más común que lleva al entumecimiento de los dedos de los pies de muchos ciclistas. Para saber cómo debemos colocar la cala, nos pondremos la zapatilla y engancharemos la zapatilla al pedal. Con la biela en 90º y el pie plano, buscaremos el metatarso. El metatarso es el hueso del pie que más sobresale hacia dentro, también conocido como juanete. Mirando desde arriba, tendremos que comprobar que este hueso está por delante del eje del pedal (unos 5 mm para pies pequeños y en torno a 10 mm para pies grandes).

Muchas veces, una cala colocada demasiado delante junto con un estilo de pedalear como si aplastásemos el pedal, típico en triatletas y especiaslistas en contrarreloj, aumenta la presión bajo el metatarso, donde los nervios son más susceptibles de ser comprimidos. Comprueba la posición de la cala (o mejor aún, haz un buen ajuste de bici incluyendo ajuste de la cala) y asegúrate de no sentir presión cuando haces fuerza a través del pedal.

Fuente: triathlete