Que se duerman los dedos mientras estamos pedaleando no debería ser una cosa habitual, y sin embargo, a bastantes ciclistas les ocurre. ¿A qué se debe? Principalmente a un apoyo incorrecto de las manos sobre el manillar. El nervio ulnar, que va del antebrazo hasta la mano, queda oprimido al apoyar nuestro cuerpo demasiado sobre las manos, lo que supone que se duerma, y de ahí la extraña sensación.

Para que os ubiquéis, el punto exacto en el que se comprime el nervio se encuentra en la parte baja de la mano, justo donde acaba la línea que separa el pulgar del resto de los dedos. Para encontrarlo, basta con que apretéis con el pulgar de la otra mano: notaréis una sensación dolorosa que llega hasta el meñique

Para evitar el adormecimiento hay que buscar un buen reparto de nuestro cuerpo sobre la bicicleta, sin perder eficiencia de pedaleo. La postura óptima debería recaer un sesenta por ciento del apoyo sobre el sillín y un cuarenta sobre el manillar

¿Cuáles son los motivos principales?

Pues dos: por un lado la altura del sillín y del manillar. Si llevamos una posición demasiado alta y adelantada, estaremos ejerciendo más presión de la adecuada.En segundo lugar, la distancia del sillín al manillar: si de altura vamos bien, lo más probable es que lleves los brazos demasiado estirados. En este caso tendrás que adelantar levemente el sillín.

De todas maneras en Planeta Triatlón siempre recomendamos lo mismo: antes que ponerte tú mismo a ojo a probar, a base de errores, lo mejor es que acudas a realizar un estudio biomecánico.

nervio ulnar

Foto: mountainbike.es

¿Cómo podemos prevenirlo?

En primer lugar con unos guantes anatómicos, que reducen la presión en la zona, gracias al acolchado especial justo debajo del citado nervio ulnar. También puedes optar por acolchar el manillar.

Además es importante cambiar de postura mientras pedaleamos: si eres triatleta de larga distancia lo tienes fácil, ya que los acoples te permiten ir intercalando posiciones. Si en cambio entrenas principalmente corta, te recomendamos que en terrenos llanos intentes colocarte en posición aerodinámica agarrándote de la parte baja del manillar. Todo enfocado a cada cierto tiempo aliviar la presión sobre la palma de la mano y evitar la compresión continuada del nervio ulnar.