Como dice el dicho: “zapatero a tus zapatos”. Y es que en el mundo del material deportivo son pocas las marcas que no tocan algún palo que no es el suyo, a veces con éxito y otras con menos acierto siendo su imagen de marca afectada.

De todos es sabido que Polar siempre ha destacado por sus monitores de pulso y Garmin por sus gps. Pero como cabía esperar, más tarde o más temprano las dos iban a tocar el palo de la otra. En el caso de Garmin, consiguió antes añadir la lectura del pulso a sus relojes gps, y Polar hace apenas tiempo que consiguió integrar gps en sus pulsómetros. Pero esto no es tan fácil y de ahí que tanto en un caso como en el otro haya algún que otro problema en el campo que no es el suyo propio.

Hoy hablaré del caso de los monitores de frecuencia cardiaca de Garmin, que en ocasiones dan ciertos problemas y sus lecturas no son tan exactas como las de su competidor Polar.

Antes de nada deberíais saber que estos monitores requieren ciertas normas de ajuste y cuidados que muchos desconocéis y que pueden ser la causa de estas lecturas erróneas puntuales.

Consejos

1. La banda ha de ir colocada a la altura debajo de los pectorales en la caja torácica.

2. Se deben mojar con saliva o con agua los electrodos antes de ponernos la banda. De esta manera, registrará el pulso hasta que empecemos a sudar y mantengamos la humedad. Otra opción es usar gel para electrodos, que no es muy caro y mantiene más tiempo la conductividad.

3. Cuidado con algunas camisetas sintéticas puesto que pueden generar acumulación de electricidad estática y dar errores en la lectura del pulso.

4. Cuidado en invierno y sobre todo climas secos puesto que cuesta más empezar a sudar y a algunas personas más que a otras.

5. Lavar la banda y el sensor con agua al terminar de entrenar. Parece obvio, pero son muchos los que descuidan este aspecto y se puede generar acumulación de sal del sudor originando lecturas erróneas.

6. A veces, simplemente el problema es que la pila esta agotada o a punto de agotarse y bastará con cambiarla.

Problemas en la bici

En estaciones como primavera y otoño, en las que ya no llevamos tantas prendas en bici, el viento puede generar sequedad o problemas con la electricidad estática. También puede provocar un pequeño remolino dentro de nuestra prenda separando los electrodos del pecho. Y por último, las vibraciones en bici pueden dar lugar también a lecturas erróneas.

Pues bien, si después de todo esto y de haberos asegurado que el monitor  no tiene defecto de fabrica, tenéis esa sensación como la mía de que no os convencen algunas lecturas, aquí tenéis una pequeña solución si disponéis de un dispositivo gps con monitor hrm-run de Garmin.

La solución consiste en utilizar el sensor de frecuencia cardíaca de Garmin, en este caso el hrm-run, con la banda pectoral de Polar soft stra (si lo hemos probado y funciona sin fallos). Y lo mejor de todo, la banda dispone de dos tallajes y un precio mucho más barato que la de Garmin. Decir también que se han realizado pruebas con éxito con otros sensores de Garmin y otras bandas de Polar. A continuación veréis en las fotos que en nuestro caso hemos utilizado el sensor hrm-run con la banda Polar soft strap y el reloj Garmin Fenix 2:

bandas

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Garmin fenix 2

Cualquier duda que tengáis, escribidla en comentarios y la compartimos entre todos. Espero haberos ayudado con estos consejos.