Es un tema de controversia todo el tema de si entrenar en pista, entrenar en cinta, entrenar en playa, entrenar descalzo, etc…es malo. Quizá es mucho decir, así de entrada…cada cosa tiene sus partes positivas y sus negativas en mi opinión, y como siempre, todo en exceso es malo. El año pasado, casi toda la pretemporada la hice por monte, y no me fue nada mal de cara a la maratón de Donosti.

Este año, entre el tiempo disponible, y los días de lluvia, he tenido que decantarme por la cinta del gimnasio en vez de la montaña, y he descubierto que la cinta puede ser una herramienta sublime si la utilizamos con un poco de cabeza, es una de las principales conclusiones que he sacado en claro de esta pretemporada…os explico un poco los pros y contras que he ido encontrando a lo largo del camino.

PROS

  • Control del tiempo: En varios sentidos, en cuanto al tiempo de la sesión, ya que si tenemos una sesion de 40 minutos, por ejemplo, sabemos que va a durar 40 minutos, sin depender del recorrido que hagamos, etc… Ya comenté lo que me gusta este aspecto de una sesión cuando hablaba de los entrenamientos con el Bkool.
  • Control del tiempo (meteorológico): Obviamente, una de las principales ventajas, es que da igual el tiempo que tengamos en la calle, con la cinta no hay excusas…ya esté lloviendo, nevando, o haciendo 30 grados, tenemos un entorno controlado todos los días…os lo dice uno de Bilbao, donde si cada día que llueve no entrenase, no sería capaz de hacer un 10K.
  • Control de ritmo: Si una cosa he aprendido con la cinta es a clavar tiempos. Hoy por hoy creo que podría salir a entrenar sin el Garmin y clavaría el tiempo al que voy corriendo con un margen de 5 segundos… Es muy fácil educar al cuerpo a cual es el ritmo de entrenamiento y que lo lleve constante, una gran ventaja para carreras largas donde mantener el ritmo lo más constante posible es clave. Lo mismo ocurre con las series, donde si tenemos series a 4:00min/km por ejemplo, sabemos que toda la serie va a ser constante y al mismo ritmo.
  • Técnica: Si lo que queremos es mejorar nuestra técnica de carrera, la cinta es una herramienta bastante buena, ya que la mayoría, además, están en frente de un espejo, donde podemos centrarnos en el braceo, en no talonear, etc, etc…como siempre poco a poco y en progresión. Y en el mismo campo, es una excelente forma de trabajar la cadencia pudiendo ir variando la cadencia a la misma velocidad buscando nuestro ritmo favorito o buscando la cadencia idónea.
  • Entrenamiento mental: Y si, es duro, muchos no soportan correr en cinta, pero si eres capaz de correr en cinta entrenos de 50-60 minutos, el día que sales a la calle devoras kilómetros sin apenas darte cuenta. Es una auténtica pasada.
  • Terreno: El tapiz rodante es un terreno algo más blando que el asfalto y de terreno muy regular, lo cual lo agradecerán las articulaciones, y evitaremos sufrir cualquier dobladura de tobillo, etc..

 

CONTRAS

  • Temperatura: Lo mismo que puede ser una ventaja evitar la lluvia y otros efectos meteorológicos, es cierto que el entorno a veces puede ser excesivamente cálido o húmedo (o ambas), aunque las cintas de correr modernas suelen traer su propio ventilador para bajar un poco la temperatura. Otra opción es buscar el aire acondicionado del gimnasio y coger una cinta cercana.
  • Terreno: Arma de doble filo, ya que un terreno tan regular puede “acomodar” a los tobillos, y debilitarlos haciéndolos más frágiles. En mi caso, como combino los entrenamientos con salidas de trail se compensa un poco este aspecto…Si no, se pueden hacer ejercicios con bandas elásticas para fortalecer los tobillos.
  • Técnica: Si bien se pueden controlar y mejorar muchos aspectos de la técnica, hay que tener cuidado con otros, ya que en la cinta nosotros no avanzamos, si no que es la cinta la que se mueve lo cual puede crear ciertos “vicios” que perjudiquen nuestro rendimiento, una vez más, combinar entrenos fuera y en la cinta es la clave para adaptar los cambios positivos nuevos sin perder el impulso de una buena zancada.
  • Fortaleza mental: Si es cierto que si se lleva bien, es un plus a su favor, hay que ser capaz de aguantarlo…si nos tenemos que forzar mucho, es mejor no ejercer demasiada presión sobre nosotros mismos, si hace tan malo como para no salir a la calle pero no soportamos la cinta, casi mejor no entrenar que forzarnos a no disfrutar, la presión a veces no ayuda para nada, ya lo decía hace poco en este post. Al igual que correr en cinta (o fuera) siempre con música puede mal acostumbrarnos a entrenar con “extras” que en competición no podemos tener…hay que tener cuidado con estas cosas.

Como comentaba, al final no todo es ni blanco ni negro, y con la cinta hay que tener cuidado con varios aspectos que se pueden volver en nuestra contra…por eso hay que saber combinar entrenamientos…

La decisión más apropiada es la variedad, si queremos que nuestro cuerpo no sea “vago” es mejor no acostumbrarle sólo a una cosa, lo mismo que correr siempre en pista podrá hacer que el salto al asfalto sea duro, o que correr en montaña de buenas a primeras pueda causarnos lesiones en los pies…(aprovecho para linkar este post de consejos si te quieres iniciar en montaña)

Si está en nuestra mano, combina todo lo que puedas, cinta, pista, playa, asfalto, monte…pero siempre con mesura, hay que saber que no todos los terrenos son igual de exigentes, hay que ir progresivamente y no hacer cambios bruscos de la noche a la mañana.