¿Hipster y triatleta? Seguramente te has cruzado alguna vez en bici con algún hipster y habrás pensado, ¿pero dónde va ese tío con esa barba? ¿Acaso un triatleta no puede tener su propio estilo dentro y fuera del deporte? ¿Y si te digo que 6 de cada 10 hombres españoles tienen barba? Solo tienes que echar una ojeada a tu alrededor, y hacer un sondeo de cuántos hombres que trabajan contigo tienen o no tienen barba. ¿A que es verdad lo que te digo?

Desde que el fenómeno hipster volviera a poner de moda la barba, un 61% de los españoles luce actualmente algún tipo de barba, o la ha lucido en los últimos dos años según un estudio hecho por Braun. Los beneficios saludables de dejarse barba son varios, empezando porque no pierdes tiempo afeitándote a diario que puedes dedicar a calentar antes de salir a entrenar, ¿no crees? Pero además de este pequeño matiz, piensa que la barba protege a la piel de los rayos ultravioleta en un 90%, por lo que previene el cáncer de piel cuando sometemos a nuestra cara a tanta exposición al aire libre ya sea nadando, montando en bici, o corriendo. También sirve para prevenir al cuerpo de enfermedades respiratorias al elevar la temperatura corporal en la zona del cuello. Vamos, que pensándolo bien, no sé todavía como eres uno de esos 4 de cada 10 hombres que no se dejan barba ya.

Pero, lejos de la bondades y estética que la barba nos puede aportar, vamos a hacernos una pregunta obvia: ¿la barba puede restarnos aerodinámica cuando vamos en bici? Si nos hacemos esta pregunta es porque lo nuestro y el triatlón ya es enfermedad, pero como enfermos y adictos que somos muchos de nosotros, es una duda existencial que hay que dar respuesta. Si miramos un poco entre las filas de ciclistas profesionales, nos encontramos con más de un adicto al vello facial, como el veterano italiano del Katusha, Luca Paolini o Bradley Wiggins, campeón del mundo de contrarreloj en 2014 (algo de aerodinámica debe saber, digo yo).

 

Luca-Paolini

Luca Paolini

 

Bradley Wiggins before stage three of the 2015 Tour of Qatar

Bradley Wiggins. Foto: Graham Watson

Gracias al estudio que Specialized hizo en 2014 en el túnel de viento, tengo buenas y malas noticias que darte. Voy a empezar por las buenas. El equipo de I+D dedicado a la aerodinámica dedicó un capítulo especial a estudiar el comportamiento de las barbas y la aerodinámica. Por tanto, ya no somos los únicos pirados, sino que en Morgan Hill California, hay otros tantos. En este vídeo Mark Cote y Chris Yu, miden la resistencia con barba de un ciclista rodando durante 40 kms. Terminada esa distancia, vuelven a repetir la prueba pero esta vez, afeitándose la barba. Resultado: el coeficiente de resistencia prácticamente es nulo. Apenas se pierde 1 segundo de llevar a no llevar barba.

Ahora vienen las malas noticias para los detractores de la depilación masculina. Si bien la barba no parece que constituya una barrera contra la aerodinámica en bici, el resto del pelo en el cuerpo, sí lo es. Specialized realizó un nuevo estudio en el túnel de viento que demuestra una diferencia de hasta 19 segundos con brazos afeitados y, ¡¡atención!!, de hasta 70 segundos en 40 kilómetros de pedaleo. Decidme si esos 70 segundos no justifican la depilación inmediata de todos aquellos que no lo estéis ya.

En resumen, barbas sí, pelos en las piernas, no gracias.