El otro día os hablaba de qué se vive al participar en una cicloturista por primera vez. Hoy vengo a meterme un poco más en faena a hablar de qué hemos de hacer y no hacer a la hora de apuntarnos a una cicloturista, que del éxito al fracaso en algo que debe ser una fiesta del ciclismo por desgracia hay muy pocos pasos.

Escoge la prueba correcta

Si le dedicamos horas y más horas a escoger nuestra bicicleta o a comprar unas buenas zapatillas de running, a la elección de las pruebas a las que nos inscribimos también le hemos de dedicar mimo y cariño. A lo largo del calendario hay marchas cicloturistas a cascoporro. Se han puesto de moda y es fácil encontrar cualquiera cualquier fin de semana. Pero ojo cuidado con qué prueba escoges: a cada perfil de ciclista se adapta una prueba distinta.

En primer lugar has de tener en cuenta la distancia, buscando un desafío que sea realista con tus capacidades. En segundo lugar, calibra qué tiempo tienes para preparar la prueba y qué condiciones. No es lo mismo disponer de dos meses y apenas cinco horas a la semana, que tener para ti seis meses y quince horas para entrenar. Y por último, escoge bien la época en que se celebra la cicloturista.

No infravalores el reto

Por naturaleza, las marchas cicloturistas tienen más kilómetros de los que entrenamos habitualmente. Suelen ser pruebas cercanas a los ciento cincuenta kilómetros, y puertos de montaña de envergadura suelen jalonar su recorrido. Así que no infravalores la prueba por muy cicloturista que sea.

Para ir cómodo deberías de estar acostumbrado a completar etapas de al menos dos tercios de la distancia que se recorra. Si dispones de tiempo para preparar la prueba, varios meses, nuestra recomendación es que un par de meses antes de la cicloturista metas en tu calendario otra marcha de longitud inferior que te ponga a prueba y calibre tu estado físico.

Foto: Flickr // Win Sports Factory

Foto: Flickr // Win Sports Factory

Revisa la ruta con anterioridad

Hoy en día es más que habitual poder encontrarte el track de la marcha cicloturista en alguna de las distintas redes que prestan este servicio: strava, wikiloc, ridewithgps… Descárgatelo y apréndetelo a conciencia: qué tramos son los más complicados, dónde están los avituallamientos, qué viento suele haber por la zona…

Ya sabes, lo hemos dicho en muchas ocasiones: cuanto menos dejes a la improvisación, mejor saldrá la prueba.

No empieces muy fuerte

El ritmo en una marcha cicloturista suele ser lento por naturaleza: en primer lugar por la aglomeración de ciclistas, y en segundo lugar porque hay muchos kilómetros por delante. Pero hay gente a quien pedalear despacio les desespera y deciden tirar más rápido al principio. No sea de ellos. Te espera unas cuantas horas de ciclismo y se trata de llegar a la meta y divertirse por el camino, no de disputarle a Bouhanni la victoria final en un disputado sprint en el que haya codazos por doquier.

Foto: Flickr // Win Sports Factory

Foto: Flickr // Win Sports Factory

Pedalea en grupo

Una marcha cicloturista va exactamente de eso: de pedalear en grupo. Y ya que habitualmente solo entrenamos con unos pocos amigos o compañeros de club, coño, aprovecha. Solo aquí vas a tener la oportunidad de sentirte como en una etapa del Tour de Francia o La Vuelta, en medio de la archinombrada serpiente multicolor.

No comas de menos

En pruebas de este tipo suele haber avituallamientos de los que dan alegrías al cuerpo, con sólidos y líquidos para hacer maravillosas recargas de hidratos. No pases de ellos. Y aliméntate a lo largo de toda la carrera. Date cuenta de que vas a estar cinco o seis horas pedaleando y que el gasto energético va a ser contundente. Y no queremos que nos dé una pájara en la subida del último puerto. Lo que queremos es pasarlo como niños chicos en una piscina de bolas.

Foto: Flickr // Win Sports Factory

Foto: Flickr // Win Sports Factory

Disfruta todo lo que puedas (y más)

Nunca se te olvide que te apuntaste a la marcha cicloturista de marras para pasarlo bien. Ni te agobies cuando te notes cansado, ni mucho menos cuando tengas que aflojar el ritmo. Disfruta, interactúa con la gente, siéntete uno más y pásatelo comansi con la camadería que se respira en una prueba de este tipo.

Posiblemente haya bastante fotógrafos a lo largo del recorrido: ponte guapo y sonríe en la foto.