El material utilizado en las sesiones de entrenamiento debe servirnos para conseguir estímulos o situaciones que favorezcan el desarrollo de alguna capacidad física o técnica. Debemos seleccionar el material adecuado para cada disciplina y evaluar si realmente nos está ayudando en nuestra mejora como triatleta. Muchas veces cargamos la mochila con decenas de aparatos, sin pararnos a pensar si realmente nos ayudan o simplemente los usamos por usar, sin realmente conocer los beneficios que pueden reportarnos. A continuación expondremos parte del material, accesible para todos y con mejoras directas en el rendimiento.

Palas

A nivel técnico con el uso de las palas mejoramos tanto nuestra fase de deslizamiento al tener un soporte mayor con el brazo delante, como la de agarre, al aumentar la sensación de “presión” en la palma. A nivel físico nuestra fuerza específica en el agua aumentaría, facultad muy importante especialmente en aguas abiertas.

Aletas

Con el uso de aletas cortas, la mejora técnica viene dada principalmente por dos vías, la mayor propulsión que nos permite con el mismo esfuerzo nadar a ritmos más elevados, mejorar la horizontalidad, conocer esa sensación de fluidez e intentar quedarnos con ella en el nado sin aletas, por otro lado nos permite ser más conscientes del batido y a nivel físico aumentar la fuerza especifica en el agua.

Tabla

Principalmente útil en iniciación, la tabla nos permite aislar el movimiento de pies, pudiendo centrar toda nuestra atención en realizar un correcto batido de pies ( cadencia, amplitud, relajación…) A niveles superiores, no tendría un peso importante en nuestra planificación, no siendo determinante en el nado en aguas abiertas propio del triatlón.

Banda

La gran olvidada de la natación y posiblemente uno de los elementos a los que podemos sacar más partido, y que podemos “fabricar” con una cámara de bicicleta usada, haciéndole un nudo a la medida de nuestros tobillos. Pudiéndose utilizar con o sin pullboy, a nivel técnico tiene infinidad de aplicaciones, mejorando de manera drástica la propulsión y la posición del cuerpo en el agua. A nivel físico también mejoraríamos la fuerza específica, pudiendo aumentar el efecto combinándolo con el uso de palas.

Pull boy

Posiblemente el mas utilizado, y quizás el menos adecuado en la mayoría de ocasiones. Su uso debería justificarse más para el trabajo de fuerza combinado con palas, banda etc…. y en contadas ocasiones, pero nunca debemos aplicarlo como una “ayuda” al nado, que enmascare nuestras carencias a nivel posicional en el agua, de esta manera solo acentuaremos estas carencias, ya que, elevando nuestra posición de manera “artificial”, hace imposible la mejora  del nadador en el plano horizontal, además de cambiarnos totalmente nuestra coordinación de piernas. Algo parecido ocurriría con cualquier elemento similar como los bañadores con paneles de flotación.

Sobre el autor de este artículo

Ander Pérez Ochoa. Director Técnico del Club Triatlón ArabaTri. Entrenador nacional de triatlón y licenciado en INEF. Dirijo un grupo de alto rendimiento en Vitoria.  Instagram: @anderperezochoa
 Jorge San Martin entrenador personal