Si por primera vez te han mandado hacer una rutina de burpees en tu nueva clase de Crossfit, estoy convencido que durante y después de terminar te habrás acordado de quién demonios se habrá inventado este terrible ejercicio. Pues bien, hay que remontarse a los años 30 para encontrar a su fundador. El psicólogo Royal Burpee utilizó este ejercicio con la idea de diseñar una prueba de agilidad y coordinación. Al ejército norteamericano, concretamente a la Armada y a la Marina, le vino perfecto este descubrimiento, ya que lo adoptaron para evaluar el estado físico de los militares de cara a la II Guerra Mundial.

Muchas veces el gimnasio nos aburre. El hacer “pecho y bíceps”, “dorsal y tríceps” y luego “cardio” está pasando a la historia. Hay multitud de opciones mucho más entretenidas e incluso más efectivas que las tradicionales máquinas guiadas, que también nos vendrán muy bien de cara a desarrollar nuestra resistencia muscular para el triatlón.

burpees

Uno de ellas es el Burpee. Un ejercicio muy efectivo para perder grasa. Ni qué decir tiene si te animas a realizarlo en un Tábata. Es probable que al acabarlo, directamente te puedas caer redondo al suelo. No te preocupes. Es normal. No serás el primero. El ejercicio en sí parece sencillo. Pero su dificultad radica en la rapidez de ejecución. Veamos cómo se hace un buen Burpee:

1. Tienes que ponerte de cuclillas, apoyado sobre la punta de los pies y con ambas manos en el suelo.

2. Sin despegarlas, saltamos con las piernas hacia atrás hasta dejarlas completamente estiradas, en posición de flexión. Ambos brazos también deben de estar estirados.

3. Hacemos una flexión completa. Rozamos con el pecho el suelo. No os quedéis a medias que nos conocemos. Si os cuesta hacer una flexión normal, podéis apoyar las rodillas. No es lo mismo, pero bueno, podemos hacer la vista gorda.

4. Al acabar de hacer la flexión, cuando estemos con los brazos y las piernas estiradas de nuevo, volvemos a llevarlas hacia delante con un salto para acabar en la posición inicial.

5. Este último paso es el que alguno omite. Para mí es importante meterlo. El salto final que te acaba de destrozar. Desde la posición inicial saltamos lo más alto que se pueda y al caer volvemos a doblar las rodillas para acabar de nuevo en la posición de partida.

Acabado el quinto paso, habríamos hecho una repetición. ¿Te parece sencillo? Prueba estas rutinas a ver si así cambias de opinión:

1. Si te ves con fuerzas y tu grado de confianza en ti mismo es alto, intenta realizar 100 Burpees. Calcula el tiempo que tardas. O bien, en 10 minutos mira a ver los que puedes hacer.

2. Si te aburre lo de estar siempre en el mismo sitio, prueba a recorrer una distancia haciendo Burpees. Muy común en las pretemporadas de los equipos de fútbol. De ancho a ancho del campo. En vez de saltar hacia arriba, saltamos hacia delante. Si sois muchos, podéis hasta echar carreritas. El último paga una ronda de bebida isotónica para recuperar.

3. Otra opción es la pirámide descendente. Empieza haciendo 20,19,18… Así hasta llegar a 1. A lo mejor al final no eres capaz de hacer la última completa. Pero que no te de vergüenza. El que te esté mirando, seguramente lo comprenderá. Y sino, rétale.

Beneficios:

1. Trabajas la resistencia cardiovascular. El corazón se te saldrá del sitio. No te pongas pulsómetro. No vaya a ser que te asustes.

2. Resistencia muscular. Todo tu cuerpo se pone con el mono de trabajo. Glúteos, abdomen, pectorales, tríceps, deltoides, casi todos los músculos de las piernas… Todo en un ejercicio. ¿Qué más quieres?

3. Potencia y coordinación. Si eres capaz de hacer los Burpees rápidos, haciendo bien los fondos, saltando muy arriba… ¿qué no serás capaz de hacer en tu deporte? Tu potencia se verá multiplicada.

4. Al involucrar tantos músculos de tu cuerpo, quemarás más grasas, tendrás una mayor producción de testosterona y lo más importante, habrás hecho un ejercicio muy eficaz en muy poco tiempo.

Y tú triatleta, ¿Cuántos burpees eres capaz de hacer?