La semana pasada, tras ver una ensalada cargada de calorías de @bydiox en instagram, decidí que iba a compartir las recetas de mis menús. Desde que hace tres meses me puse en manos de Sandra Navò, he cambiado mis rutinas, tratando de comer mejor: harinas integrales, sin añadir sal, evitando los azúcares, y distinguiendo qué ingredientes puedo comer a mediodía y cuáles por la noche. Entre otros varios hábitos que ya iré contando.

Y empiezo con un quinotto verde de espinacas. Este plato es ideal para ser el primer plato de comida en día de entrenamiento normal, o como cena en día previo a entrenamiento largo. Partiendo de la base de que en los entrenamientos diarios consumo unas 1.500 calorías diarias (aparte de las habituales), mis comidas se basan en hidratos + verduras + proteinas + un lácteo, a distribuir como me dé la gana. En este caso, sólo faltaría la proteína, que pueden ser unas pechugas de pollo a la plancha. Y ya.

Ingredientes (para 2 personas):
80 gr de quinoa integral (294)
1/2 cebolla (16)
150 gr de espinacas (34)
400 ml de agua
1/2 pastilla de caldo vegetal sin sal Santiveri (9)
1 cuchara de queso de untar San Millán 0% grasa (26)
2 gr de sal de Himalaya
1 cucharada de aceite de oliva (36)
albahaca picada

Total de calorías por ración: 208 calorías.

En una cazuela se hierven las espinacas con el medio litro de agua y la media pastilla de caldo vegetal. Una vez que el agua rompe a burbujear, se retira. Se pasa por la batidora hasta que quede un caldo verde fino.

Se pica la cebolla en el robot y se lleva a una cazuela pequeña y alta. Se sofríe con la cucharada de aceite, y cuando comience a dorarse, se añade la quinoa. Se remueve un minutito, y se añade el caldo de espinacas, dejando a fuego medio.

Pasados unos diez minutos se habrá reducido el caldo de espinacas. Se añade la cucharada de queso de untar. Se incorpora la albahaca, y se sirve inmediatamente.