Si eres de los que en las travesías lo ve negro negrete para ver las referencias, o si más de un día entrenando las olas te han jugado una mala pasada y has bebido litro y medio de nutritiva agua marina, o si, simplemente, estas harto de que la señora de uñas de 3 cm que nada de espaldas (o algo) en la calle contigua te saque los ojos incluso con gafas porque sólo sabes respirar para un lado este artículo…te interesa!

En él, vamos a ver porqué animamos a trabajar la respiración bilateral, y lo mejor de todo, una forma fácil, sencilla y para toda la familia para trabajarla en los entrenamientos.

Ventajas y Desventajas

Pues empezando por las desventajas… Cuesta. Al principio te costará y seguramente tragues agua más de una vez, pero no estamos aquí por que nos guste lo fácil, sino ¿no haríamos triatlón no?

Como ventajas, y ahora viene lo bueno, hay muchas. Por ejemplo, luchar contra los elementos. Seguro que muchos de vosotros ya habéis sufrido lo de nadar paralelo a las olas y tragar medio mar a lo tonto por no saber respirar para el otro lado, o que decir de esos circuitos Ironman, donde los amables organizadores hacen coincidir el amanecer con la salida de la natación… precioso a la par que incordioso para la vista.

Otra de las ventajas, es el poder tener buenas referencias, como dijimos en el artículo para el Bilbao Triathlon, a veces se nada en ríos o canales, sitios encajonados  en los que respirar para ambos lados puede ser realmente útil para coger referencias, al igual si acabamos en un lateral del grupo nadando, poder ver alguna referencia más allá de la cara del triatleta que tenemos al lado.

Por último, y esto más que una ventaja es un requerimiento, al nadar por ambos lados, al igual que nadar a diferentes estilos (braza, espalda, etc) evitamos descompensaciones en la musculatura y dismetrías, con lo que respirando a ambos lados evitamos desarrollar “un brazo/lado fuerte”.

Ahora que ya has visto que tiene muchas más ventajas que desventajas, vamos a ver como hacerlo.

Foto: Flickr // ironmantexas

Foto: Flickr // ironmantexas

Cómo trabajar la respiración bilateral

Como siempre, hay que ser progresivos, por dos motivos, igual acabamos con las cervicales pa´ cuenca si hacemos el borrico de entrada. Y el segundo motivo, es que seguramente si empezamos a respirar sólo al lado malo, nos vamos a agobiar pronto, y seguramente decidamos que es un coñazo (que igual lo es) y volveremos a respirar sólo por el lado que se nos da bien y volveremos a la misma fiesta.

Es más fácil de lo que parece, yo en su día era de respirar sólo a la derecha  y de ahí no me sacaba nadie, y ahora ya hay veces que ni se para que lado estaba respirando el último largo, y para aguas abiertas… mano de santo!

En mi caso, y es lo que recomiendo cuando sólo se sabe respirar a un lado, es aprovechar los metros de técnica y/o calentamiento.  Como normalmente suelo hacer 200-300m de calentamiento, aplico la básica divide y vencerás, los divido en bloques de 100m y éstos a su vez en  4 bloques de 25m.

Una vez tenemos todo en trocitos manejables, sólo se trata de hacer cada 25m en un tipo de respiración de la siguiente forma: 25m a la izquierda, 25m a la derecha, 25m cada 3 brazadas y 25m estilo waterpolo, o sea, sacando la cabeza mirando al frente, lo cual nos ayudará (y mucho) en la natación de aguas abiertas.

El orden se puede variar para que nos sea más cómodo. Por ejemplo, si en el tercer largo, respirar cada 3 brazadas nos cuesta porque nos falta aire, podemos empezar por ese estilo al principio que estaremos más frescos, y meter el “lado bueno” en mitad del bloque para que no se nos haga tan sufrido.

Si sólo estás cómodo (o sólo eres capaz) de nadar a un lado, prueba a hacer esto en los próximos entrenamientos, seguramente para cuando te des cuenta ya no te acordarás cual era tu “lado bueno”. ¡Suerte!