Ya ha llegado el día. Por fin es 18 de agosto. Hoy a las cuatro de la tarde hora española, once de la mañana horal local, los amantes del triatlón echamos la sobremesa delante del televisor. Mario Mola, Fernando Alarza y Chente Hernández tienen su particular cita con la historia y con un exigente circuito en el que luchar por las medallas: la prueba de triatlón de los Juegos Olímpicos de Río 2016.

¿Y qué se van a encontrar? Pues sinceramente, creo que una prueba muy dura y no apta para cualquiera. Como declaró Javier Gómez Noya en agosto de este pasado año, tras hacerse con la prueba que servía de reconocimiento de test, el segmento de bicicleta, que consta de ocho vueltas de 4’8 kilómetros cada una, es extremadamente duro, con rampas cercanas al 20%.

Río 2016 triatlón

Le he dedicado un rato en Ride with GPS a hacer el segmento y uff, tela marinera.

Río 2016 triatlón

Dos repechos pronunciados. El primero de ellos de unos 350metros, con una media del 7%, y algún momento de 9%:

Río 2016 triatlón

El segundo, 200 metros de puro fuego, con una media superior al 11%. Está claro que en esta ocasión la bicicleta va a marcar diferencias. Quizás no de tiempo, pero sí dejando los cuerpos lo suficientemente tocados como para que, en la carrera a pie, haya auténticas debacles.

Río 2016 triatlón

Sobre la carrera a pie en sí, poco que decir, porque afortunadamente no tiene desnivel: cuatro vueltas de dos kilómetros y media cada una a lo largo del Paseo Marítimo de Río, en Copacabana.

Para que nos hagamos a la idea de por dónde pueden ir los tiros, así quedó la clasificación del test realizado en agosto:

Río 2016 triatlón

Pinta bien, ¡sin duda!