El pasado 1 de junio empezaba una nueva aventura para Ross Edgley: convertirse en el primer hombre en nadar rodeando toda la isla de Gran Bretaña. Esto, llevado a números suponía enfrentarse a una travesía de 2.000 millas, o lo que traducido a kilómetros son 3.218 kilómetros de natación. Salía del puerto de Margate, en el condado de Kent, nadando en sentido de las agujas del reloj una media de seis horas cada día, siempre y cuando el mar lo ha permitido con la intención de llegar al Tower Bridge de Londres, aproximadamente 100 días después de empezar.

Ésta era la teoría. La práctica ha sido muy diferente y es que a día de hoy, 1 de noviembre, Ross Edgley sigue nadando todavía para terminar su vuelta completa a la isla de Gran Bretaña. Se ha tenido que enfrentar a muchos imprevistos que ha ido salvando como ha podido. Ha nadado entre picadura de medusas, entre delfines, ha visto cómo la llegada del otoño se le echaba encima antes de los cien días previstos que tenía contemplados para terminar el reto sin pisar suelo. El hombre más fuerte de todo Reino Unido cumplía 33 años el pasado 13 de octubre y lo hacía atracado en el muelle de Grimsby, debido a la fuerte tormenta Callum que azotaba la costa británica durante esa semana.

Ross Edgley

Foto: Instagram // Ross Edgley

Es su día número 153 de natación diaria y tiene previsto llegar a Margate Beach, en Kent, el próximo domingo 4 de noviembre entre 7 y 9 de la mañana. Para entonces, ya habrá cubierto los 3.218 kilómetros que componen el perímetro de la isla de Gran Bretaña, lo que supone una media de más de 20 kilómetros diarios de natación durante 5 meses seguidos. Sin descanso, y luchando contra viento y marea.

Aunque su reto había sido fijado aproximadamente en 100 días, el británico va a invertir un total de 156 días de natación sin parar para terminar su desafío en Margate el próximo domingo. “Mirando mis métricas de natación y comparándolas con las de la gente que había remado por toda Gran Bretaña, establecí 100 días como objetivo. Curiosamente, en muy malas condiciones, mis tiempos de natación en aguas abiertas son los mismos que los de los remeros. “Quiero hacer más del doble de esa distancia en menos tiempo”. Va a ser un verdadero encaje de bolillos con la madre naturaleza. En este caso no solo se trata de nadar duro, sino de nadar inteligente. 

Su desafío “Great British Swim” será récord mundial de “longest assisted contiguous stage swim” una vez finalice su recorrido por la península británica y tras ser verificado por la World Open Water Swimming Association (Wowsa). El reto toca a su fin.